La decisión cuestiona la actuación de Acción Fiduciaria durante la estructuración y ejecución del proyecto que planteaba, originalmente, la construcción de un complejo hotelero y un centro comercial en el rascacielos de 240 metros. En la audiencia, la autoridad judicial concluyó que la entidad no agotó los deberes profesionales relacionados con el estudio de la viabilidad económica y la previsión de los riesgos que rodeaban la construcción.
El fallo aparece justo cuando el complejo intenta dejar atrás más de una década de retrasos a través de una nueva estrutura de negocio. A principios de este año, la torre inconclusa cambió su nombre a Bogotá Tower 2862 y entró en un nuevo proceso de financiación, construcción y venta que busca convertir el antiguo proyecto hotelero en un desarrollo principalmente residencial.
Sin embargo, esta reactivación inmobiliaria no extingue las reclamaciones surgidas durante la etapa del BD Bacatá. En este sentido, la decisión conocida este lunes corresponde precisamente a uno de los compradores afectados por aquel modelo de financiación.
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