0:000:00El audio de esta noticia está generado mediante Inteligencia ArtificialMarius Borg Høiby seguirá en arresto domiciliario durante, al menos, cuatro semanas más y lo hará con la pulsera electrónica que controla sus movimientos. El hijo de la reina Mette-Marit tenía previsto el periodo de prisión preventiva el próximo 7 de septiembre, pero la Fiscalía noruega ha solicitado una nueva prórroga de su detención y él ha decidido no oponerse. Según ha explicado su abogado defensor, Petar Sekulic, al medio noruego VG, mantiene su postura de que no existe riesgo de reincidencia, pero prefiere aceptar la prolongación para evitar que su situación judicial vuelva a ocupar todos los titulares en unos días especialmente delicados para la Corona.Marius Borg Høiby en una imagen de archivo en el año 2022 HAKON MOSVOLD LARSEN / AFPEl rey Harald V fallecía el pasado 28 de agosto a los 89 años y, desde entonces, todos los esfuerzos se han centrado en organizar su despedida. En medio de ese duelo, la presencia de Marius Borg ha vuelto a poner su situación judicial en el centro de la conversación. El joven, fue condenado el pasado mes de junio a cuatro años de prisión por dos delitos de violación y otros delitos, una sentencia a la que su defensa ha recurrido. Desde el 13 de julio cumple la medida en la residencia de Skaugum, bajo vigilancia electrónica, y debe someterse a controles destinados a reducir el riesgo de nuevos episodios de violencia, así como a controles de drogas.Pese a encontrarse en arresto domiciliario, la Fiscalía le permitió salir de Skaugum para visitar al monarca en el hospital el 27 de agosto, un día antes de su fallecimiento. También se le concedió permiso el pasado 31 de agosto para transportar junto con Haakon, Ingrid de Noruega y el resto de nietos los restos mortales del monarca hasta su capilla ardiente. Una escena no pasó desapercibida. Aunque nunca ha tenido un papel oficial dentro de la institución, creció integrado en la familia real después del matrimonio de Mette-Marit con Haakon y mantuvo durante años una relación cercana con Harald.Marius Borg Høiby, junto a otros miembros de la familia real noruega, durante el traslado del féretro del rey Harald al Palacio Real el pasado 31 de agosto de 2026OLE BERG-RUSTEN / AFPLa postura de Høiby no implica que haya cambiado de opinión sobre uno de los argumentos utilizados para mantenerlo bajo vigilancia. Según VG, continúa sin estar de acuerdo con la valoración de que exista riesgo de reincidencia, uno de los motivos para justificar que permanezca privado de libertad mientras continúa el proceso judicial. Pese a ello, ha optado por no entrar ahora en una nueva batalla legal por su situación penitenciaria, pues según ha contado su abogado al medio citado, no quiere que su situación acapare la atención mediática a las puertas del funeral del monarca. La Fiscalía, sin embargo, mantiene su postura y considera que existen motivos para que el hijo de Mette-Marit continúe privado de libertad. La fiscal policial Oda Karterud ha confirmado al periódico noruego que solicitan otras cuatro semanas de arresto domiciliario debido al riesgo de reincidencia, al tiempo que recuerda que ya habían planteado en anteriores vistas la posibilidad de mantener esta situación hasta que se resuelva el recurso presentado ante el tribunal de apelación. Según ha confirmado la policía y han recogido distintos medios noruegos, Marius podrá acudir a la ceremonia pese a encontrarse bajo arresto domiciliario, aunque tendrá que hacerlo llevando la pulsera electrónica. Todo ello mientras continúa pendiente el recorrido judicial de la condena que pesa sobre él. Høiby fue condenado en junio a cuatro años de prisión por 34 delitos, una sentencia que ha recurrido y que se encuentra actualmente en manos del tribunal de apelación. La situación de prisión preventiva, por tanto, se mantiene mientras avanza este proceso y la Fiscalía insiste en que sigue existiendo riesgo de reincidencia.
La fiscalía solicita una prórroga de cuatro semanas más de detención a Marius Borg
El hijo de la reina Mette-Marit acepta seguir en arresto domiciliario para evitar el revuelo antes del funeral del rey Harald V









