A la espera de conocer la sentencia del Tribunal de Oslo que le juzga por 40 delitos, la defensa del primogénito de la princesa había solicitado su puesta en libertad con una pulsera telemática. Según el magistrado, el riesgo de reincidencia no se ha reducido
Marius Borg Høiby, de 29 años, el hijo que la princesa Mette-Marit de Noruega tuvo antes de casarse con el príncipe Haakon, está desde el pasado febrero en una prisión de Oslo. Bajo arresto, afrontó el juicio en el que se enfrentaba a los 40 delitos: cuatro violaciones a cuatro mujeres mientras dormían, seis casos de conducta sexual vejatoria y otros de agresiones, amenazas, infracción grave de la ley de narcóticos, daños, alteración del orden público y de tráfico. Y este miércoles se ha conocido que tendrá que seguir en la cárcel mientras espera la sentencia, para la que todavía no hay fecha. La Fiscalía ha solicitado siete años y siete meses de cárcel para él. Borg pide que le absuelvan de las acusaciones más graves y acepta una pena menor de un año y seis meses por los cargos que ha reconocido, entre ellos transportar marihuana y amenazas.
Un día antes del inicio de su juicio, fue detenido por cuarta vez por saltarse la orden de alejamiento que tenía de una de las víctimas, por amenazas y agresión. Desde entonces, su defensa ha solicitado su puesta en libertad en dos ocasiones. Todas ellas rechazadas por temor a que reincida. En la última de ellas, su defensa solicitaba que pudiese cumplir el tiempo restante hasta su sentencia en régimen de custodia domiciliaria con tobillera electrónica en el palacio en el que viven los príncipes herederos.






