Marius Borg Høiby, condenado a cuatro años de prisión por dos casos de violación y por maltrato a una de sus exnovias, podrá regresar a su casa en las próximas horas. Así lo ha establecido un fallo del Tribunal del Distrito de Oslo emitido este lunes 13 de julio, que considera que Høiby puede permanecer fuera de prisión con un brazalete electrónico, tal y como había estado pidiendo su defensa desde que fue detenido el pasado 2 de febrero, a horas de que comenzase el proceso judicial tras saltarse la orden de alejamiento que tenía de una de las víctimas por amenazas y agresión. Actualmente, se encuentra en la cárcel de alta seguridad de Ila, cercana a Oslo. “El tribunal dictaminó que Høiby pueda permanecer bajo custodia durante cuatro semanas más con vigilancia electrónica, es decir, con una pulsera en el tobillo”, publica el medio noruego NRK. Tal y como explican, el primogénito de la princesa Mette-Marit ha aceptado la decisión del tribunal. Después de conocerse la sentencia, su equipo legal apeló y solicitó a través de todos los mecanismos que pudiese cumplir prisión preventiva desde la finca real del Skaugum, dado que la respuesta final a la apelación no se espera hasta 2027. La Fiscalía tiene hasta este martes para presentar recurso. “Solicita que se aplique la pena suspensiva, lo que significa que consideran que debería permanecer en prisión hasta que el Tribunal de Apelación haya examinado el recurso”, añaden. Høiby estuvo presente en la sala 250 del tribunal de Oslo, vestido con una camisa blanca. Antes de conocer la decisión del juez, quiso hacer una declaración: “Creo que el riesgo de recurrencia es prácticamente inexistente. Tanto la mujer Frogner [como llaman a una de las víctimas] como yo hemos pasado página”. Además, ha explicado que no ha apelado ninguno de los puntos que le conciernen, ni siquiera la prohibición de contacto: “No es que esté de acuerdo con todo el veredicto, sino que no quiero tener más contacto con ella. No quiero volver a pasar por un juicio”. Según el citado medio nórdico, el juez le ha preguntado sobre lo que haría si ella fuese la que restableciese el contacto con él una vez sea puesto en libertad: “Si un día aparece en mi puerta, tendré que llamar a la policía. No quiero tener ningún contacto con ella”. Esta decisión llega días después de que se hiciese pública la noticia de que se habían solicitado cuatro semanas más de detención para Høiby, ya que se considera que el riesgo de reincidencia sigue siendo elevado. Tanto el condenado como su defensa han intentado por todas las vías su puesta en libertad, incluso utilizaron el recurso de la enfermedad de la princesa Mette-Marit, diagnosticada de fibrosis pulmonar en 2018 y sometida a un trasplante el pasado mes de junio. “Mi familia ha pasado por un momento muy difícil. Toda la familia está apoyando a mi madre. No poder participar en el apoyo a mi madre es increíblemente difícil. Es un proceso largo e increíblemente exigente. Toda mi familia está en casa y participa en la rehabilitación; estar al margen es increíblemente duro“, ha explicado esta mañana, señalando que solo se le permite visitar a su madre una vez a la semana durante 45 minutos. El pasado 15 de junio, el juez dio a conocer la sentencia a Marius Borg Høiby por dos casos de violación y por maltrato a una de sus exnovias, entre otros delitos, por los que fue condenado a cuatro años de cárcel. El hijo de la princesa Mette-Marit, que aunque no forma parte de la casa real noruega ha sido criado como uno más, fue en cambio absuelto de otras dos violaciones por las que se le juzgaba. Tras ser comunicada la pena, palacio declaró al mencionado canal que no tenía comentarios sobre el veredicto. A la salida del juzgado, la abogada de Borg, Ellen Holager Andenæs, afirmó ante los medios su intención de apelar, afirmando: “Es natural que uno considere apelar los graves cargos por los que ha sido condenado y que él no ha confesado”.En cambio, la Fiscalía había solicitado siete años y siete meses de cárcel por los delitos de violaciones, conducta sexual vejatoria, agresiones, amenazas, infracción grave de la ley de narcóticos, daños, alteración del orden público y de tráfico. Se pidió además que se impusiesen medidas destinadas a proteger a las víctimas, más de una decena de personas en total que figuraban como agraviadas en el caso, entre ellas varias de sus exparejas.La Fiscalía presentó pruebas sobre la adicción a las drogas de Høiby, vídeos de encuentros sexuales que había grabado él mismo y más de 800 mensajes electrónicos. Una de las agresiones sexuales por las que fue juzgado, tal y como se expuso ante el tribunal, habría ocurrido en el sótano de la residencia oficial de la familia del príncipe heredero. Sobre esta violación ocurrida en palacio, el juez del Tribunal del Distrito de Oslo, Jon Sverdrup Efjestad declaró: “El tribunal considera probado que ella no pudo resistirse”.