El cierre del mercado de pases en Europa dejó escenas diversas. Por un lado se pudo apreciar imágenes que transmiten la alegría por fichar en un nuevo club, como en el caso de Darío Osorio tras su llegada al Crystal Palace.Pero en España se vivió un momento emotivo. El futbolista del Real Betis, Pablo García, se mostró bastante afectado tras dejar el club en el que había desarrollado toda su carera.El atacante que se había transformado en la joya de la cantera de los verdiblancos, transformándose en el máximo goleador histórico de la academia, se despidió entre lágrimas de la Ciudad Deportiva Luis del Sol, acompañado por su madre después de que la mitad de su pase fuera vendido al Racing de Santander por 5,5 millones de euros.🚨🟢 ÚLTIMA HORA: Pablo García sale llorando de forma desconsolada tras su marcha oficial del club🎥 Una imagen vale más que mil palabras pic.twitter.com/FRB5s3KQD9— Alberto Manchado Monedero (@Amanchado_) September 1, 2026
El dolor se entiende pues comenzaba a tener un presente auspicioso en el club. De hecho, fue el autor del único gol en el triunfo sobe Valencia que significó la centésima victoria de Manuel Pellerini a cargo de los béticos.Y este miércoles, ya con más calma y ya resignado, atendió a los medios en un punto de prensa justo antes de viajar a su nuevo destino. “Tenemos que centrarnos en lo que hay que estar y ya está. Es muy duro para todos, perohay que poner la cabeza arriba y a seguir”, señaló a los presentes.“Habían muchas cosas que no dependían de mí. Ojalá todo hubiese salido como lo esperaba, pero bueno. Ya está”, complementó.También tuvo palabras para los hinchas en su cuenta de Instagram. Allí compartió una sincera despedida. “Llegué al Betis con cinco años. Me voy después de casi 14 años creciendo con estas trece barras”, introduce.“Aquí aprendí a jugar, a competir, a perder, a ganar y a soñar. Pasé por todas las categorías de la cantera bética hasta cumplir el sueño de debutar con el primer equipo. Viví goles especiales y momentos que me acompañarán siempre”, continúa.“El Betis ha sido mi casa desde niño. Y aunque ahora toque seguir mi camino, hay algo que no cambia. Me voy orgulloso de todo lo vivido, agradecido a cada persona que formó parte del camino y con la certeza de que esto siempre será parte de mí”, remarcó.Por último, sentencia: “Llegué siendo un niño bético. Me voy siendo futbolista. Y seguiré siendo bético toda la vida. Gracias, betis, de todo corazón”, cerró.“Ha habido que darle una pastilla para dormir”Quien también se refirió a a la salida de Pablo García fue su padre, Ramón, quien habló de las complicaciones que tuvo su hijo para enfrentar este proceso. “Lo estamos pasando mal. Cuando empiece a entrenar, con los nuevos hábitos, él lo va a dar todo y va a hacer feliz a la gente del Racing, seguro”, comentó en diálogo con El Partidazo de COPE.“Al niño lo que le interesaba, con 20 años, era jugar el máximo posible. Y aquí sabemos el plantillón que tenemos y la cantidad de buenos futbolistas que hay. Entonces… estábamos entre quedar aquí y disfrutar de los minutos que fueran tocando, o intentar buscar una salida, relanzar tu carrera y poder jugar y disfrutar del fútbol”, explicó.Además, reveló que este proceso también le significó al jugdor algunos problemas. “Lleva muchos días, ha habido que darle pastilla para dormir y, bueno, siempre con su buena cara a entrenar y con su buena actitud”, cerró.La razón tras la salidaSi bien Ramón García aludió a una búsqueda de minutos para desarrollarse, su salida se entiende también por el arribo de Dani Ceballos como refuerzo para la temporada.El Betis necesitaba liberar carga salarial y un espacio en la plantilla para recibir al jugador desde el Real Madrid, siendo Pablo García quien se vio afectado.NEWSLETTEREl DeportivoLunes, 8:45 AMUna selección especial con la cobertura y análisis de los eventos deportivos más importantes del fin de semana, por el equipo de Deportes de La Tercera.Al suscribirte estás aceptando los Términos y Condiciones y las Políticas de Privacidad de La Tercera.










