NoticiaLos primeros años de vida constituyen una etapa relevante para el desarrollo. Foto: Imagen de referencia generada por IA.PERIODISTA02.09.2026 07:51 Actualizado: 02.09.2026 07:51

La forma en que padres y madres se comportan frente a sus hijos puede tener más peso en su formación que aquello que les dicen. Esa es una de las ideas planteadas por Arthur Brooks, profesor de Harvard y estudioso de temas relacionados con la felicidad, quien destacó la importancia del ejemplo durante la crianza. LEA TAMBIÉN Los primeros años de vida constituyen una etapa relevante para el desarrollo y suelen concentrar buena parte de las inquietudes de las familias sobre la educación de sus hijos. En ese contexto, Brooks abordó en uno de sus videos de YouTube una pregunta frecuente entre padres y madres: qué pueden hacer para aumentar las posibilidades de que sus hijos desarrollen valores y comportamientos que consideran importantes.El académico insiste en la coherencia entre lo que se enseña y la manera de actuar. Foto:iStockEl ejemplo de los padres como parte de la crianzaPara Brooks, el punto central no está únicamente en las recomendaciones que los adultos transmiten verbalmente, sino en la conducta que los niños observan de manera cotidiana. El académico considera que la coherencia entre lo que se enseña y la manera de actuar tiene un papel fundamental.“No importa lo que digas. Lo único que importa es lo que haces. Si quieres ser un buen padre o una buena madre y quieres que tus hijos sean buenos, virtuosos, amables, honestos, íntegros y felices, o tan felices como puedan serlo, sé un ejemplo de lo que quieres ver. En realidad, eso es todo lo que importa. Las palabras son menos importantes que las acciones”, afirmó Brooks.El profesor también señaló que ese comportamiento debería mantenerse tanto delante de otras personas como en espacios privados. “Sé admirable tanto en público como en privado. Si eres verdaderamente admirable en todos los aspectos morales y tus hijos los ven, eso importa más que cualquier palabra que puedas decir delante de tus hijos. Podría cambiarles la vida”, sostuvo. LEA TAMBIÉN El aprendizaje y su relación con la felicidadEn un video difundido en Instagram, el académico aseguró que mantener el interés por aprender es una característica que observa entre las personas más felices.“Las personas más felices son las que nunca dejan de aprender. Lo hacen no por obligación, sino por curiosidad”, afirmó Brooks. Según su explicación, leer, explorar y entrar en contacto con ideas nuevas permite alimentar la curiosidad y activar una emoción que identifica como el interés.El académico considera que ese interés forma parte de los estados emocionales positivos relacionados con el bienestar. Desde su planteamiento, conservar la curiosidad permite romper con la rutina, descubrir perspectivas diferentes y mantener una disposición hacia nuevas experiencias.Su propuesta se concentra en mantener una actitud abierta hacia el conocimiento. Foto:iStockLa curiosidad no depende de los estudios formalesBrooks aclaró que continuar aprendiendo no significa necesariamente cursar programas académicos o acumular títulos. Su propuesta se concentra en mantener una actitud abierta hacia el conocimiento y buscar asuntos que despierten interés personal a lo largo de la vida.Entre las actividades mencionadas para estimular esa disposición aparecen la lectura de libros, escuchar podcasts, adquirir una habilidad, conocer lugares diferentes o profundizar en temas desconocidos. *Este contenido fue escrito con la asistencia de una inteligencia artificial, basado en información de conocimiento público divulgado a medios de comunicación. Además, contó con la revisión de la periodista y una editora.JOS GUERREROREDACCIÓN ALCANCE DIGITALMás noticias Sigue toda la información de Cultura en Facebook y Twitter, o en nuestra newsletter semanal.