León (EFE).- Castilla y León afrontará desde este jueves un nuevo episodio de elevado riesgo de incendios forestales, con temperaturas de hasta 37 grados, humedades por debajo del 15 por ciento y previsión de tormentas y fuertes rachas de viento, un escenario que ha llevado a la Junta a declarar la situación de alerta en toda la Comunidad entre los días 3 y 6 de septiembre.

La decisión llega apenas unas semanas después de los grandes incendios registrados este verano, que han dejado importantes daños en explotaciones agrarias y han obligado al Gobierno autonómico a ampliar las ayudas directas dirigidas a agricultores, ganaderos y apicultores afectados.

Imagen de archivo. EFE/Ana F. Barredo

La Consejería de Medio Ambiente y Energía ha advertido de que una dorsal anticiclónica instalada sobre la Península, unida a la entrada de una masa de aire tropical continental procedente del norte de África, generará durante los próximos días condiciones especialmente desfavorables para el inicio y la propagación de incendios forestales.

Rachas de viento de hasta 50 km/h