La renuncia del secretario del Ejército de Estados Unidos, tras 18 meses en el cargo, llega después de meses de fricciones con el secretario de Defensa, Pete Hegseth, por la destitución de altos mandos y el modelo de modernización de las Fuerzas Armadas. Aunque la Casa Blanca no ha dado una causa oficial, varias fuentes describen una creciente divergencia sobre cómo transformar el Ejército en plena presión militar en Medio Oriente y Europa.
Por FRANCE 24
Una dimisión sin explicación oficial, pero con alto impacto en las Fuerzas Armadas estadounidenses.
Dan Driscoll, hasta ahora secretario del Ejército del país, presentó el lunes su renuncia al presidente Donald Trump después de conversar con él sobre la situación de la institución castrense, según indicó un funcionario estadounidense a la agencia de noticias AP y otras fuentes conocedoras del proceso. La Casa Blanca confirmó la salida, pero aún no ha esbozado los motivos.
La portavoz presidencial, Anna Kelly, optó por destacar el balance de Driscoll y describirlo como un funcionario “sumamente eficaz” en la ejecución de la agenda de Trump. La Casa Blanca resaltó especialmente su trabajo para reforzar la preparación y capacidad operativa del Ejército, así como su participación en los esfuerzos diplomáticos relacionados con Rusia y Ucrania.










