Una dimisión sin explicación oficial, pero con alto impacto en las Fuerzas Armadas estadounidenses.Dan Driscoll, hasta ahora secretario del Ejército del país, presentó el lunes su renuncia al presidente Donald Trump después de conversar con él sobre la situación de la institución castrense, según indicó un funcionario estadounidense a la agencia de noticias AP y otras fuentes conocedoras del proceso. La Casa Blanca confirmó la salida, pero aún no ha esbozado los motivos.La portavoz presidencial, Anna Kelly, optó por destacar el balance de Driscoll y describirlo como un funcionario “sumamente eficaz” en la ejecución de la agenda de Trump. La Casa Blanca resaltó especialmente su trabajo para reforzar la preparación y capacidad operativa del Ejército, así como su participación en los esfuerzos diplomáticos relacionados con Rusia y Ucrania.Pero el elogio oficial contrasta con las informaciones publicadas durante los últimos meses sobre una relación cada vez más tensa y compleja entre Driscoll y el secretario de Defensa, Pete Hegseth. Fuentes citadas por los medios de comunicación locales, como The Washington Post, The New York Times y Politico sitúan esas discrepancias en el centro de la salida.El principal foco de conflicto: los despidos de generalesUno de los puntos de fricción habría sido la decisión de Hegseth de remover a destacados oficiales del Ejército, entre ellos el general Randy George, que ocupaba la jefatura del Estado Mayor.George fue destituido en abril sin que se ofreciera públicamente una explicación detallada. Driscoll era considerado un aliado suyo y posteriormente expresó ante el Congreso su pesar por la salida. The New York Times reportó que el secretario del Ejército había manifestado a Trump su frustración por la destitución de dirigentes militares con amplia experiencia y por el bloqueo de ascensos de oficiales vinculados a personas que Hegseth había apartado.La cadena de relevos no terminó con George. También salieron de sus puestos otros oficiales de alto rango, entre ellos James Mingus y Christopher Donahue, comandante del Ejército estadounidense en Europa y África. La sucesión de estas decisiones ha alimentado las críticas de legisladores de ambos partidos y la percepción de una reorganización profunda de la estructura de mando.Prior to his resignation Monday, Army Secretary Dan Driscoll brought his concerns about the future of the Army under Defense Secretary Pete Hegseth directly to President Trump, during a closed-door meeting last week at the White House, four people familiar with the conversation… pic.twitter.com/D8gvJkIIif— OSINTdefender (@sentdefender) September 1, 2026
¿Qué hay detrás de la salida de Dan Driscoll?: la renuncia que revela la pugna por el rumbo del Ejército de EE.UU. - La Tercera
La renuncia del secretario del Ejército de Estados Unidos, tras 18 meses en el cargo, llega después de meses de fricciones con el secretario de Defensa, Pete Hegseth, por la destitución de altos mandos y el modelo de modernización de las Fuerzas Armadas. Aunque la Casa Blanca no ha dado una causa oficial, varias fuentes describen una creciente divergencia sobre cómo transformar el Ejército en plena presión militar en Medio Oriente y Europa.











