La investigación por el doble crimen de Tauste (Zaragoza) –en el que fallecieron dos veteranos dirigentes de UAGA, Javier Sánchez y Esther Latorre– dibuja ya una hipótesis mucho más concreta sobre lo ocurrido en la vivienda del matrimonio la madrugada del pasado 8 de agosto. Según el auto dictado el 13 de agosto por la jueza Alba Peña Gil, titular de la plaza número 2 del Tribunal de Instancia de Ejea de los Caballeros, existen indicios de que Carlota, hija del matrimonio, fue quien “impulsó” la comisión del delito, que habría sido “planificado y ejecutado” junto a su pareja, Luis Carlos de la Cruz. La resolución acordó su ingreso en prisión provisional, comunicada y sin fianza.

El documento judicial reconstruye de forma indiciaria cómo ambos investigados se desplazaron desde Zaragoza hasta la localidad cincovillesa y accedieron a la vivienda cuando las víctimas aún no habían regresado, esperando allí su llegada sin forzar los accesos. Javier Sánchez habría sido presuntamente atacado con un cuchillo de la propia cocina mientras dormía; su mujer, al subir después a la planta superior, habría resultado agredida al salir ellos de la habitación donde ya yacía el cuerpo del primero. Una incógnita central sigue abierta: la jueza reconoce que, por ahora, no se sabe “quién portaba el arma y causó la muerte a las víctimas”. Ni el cuchillo ni la ropa que vestían los investigados aquella noche han sido localizados, circunstancia a la que el auto alude expresamente al valorar el riesgo de destrucción de pruebas.