Cuando la gente de Tauste, pueblo zaragozano de 7.000 habitantes, estaba aún intentando asumir que dos de sus vecinos habían sido asesinados, este lunes llegó la noticia de que una de las hijas de la pareja había sido detenida como presunta autora del doble homicidio.Javier Sánchez (67 años) y Esther Latorre (66) eran dos vecinos muy conocidos de Tauste, de esas personas comprometidas que siempre estaban detrás de alguna causa o alguna reivindicación. Él fue secretario de la Unión de Agricultores y Ganaderos de Aragón (UAGA) entre 1999 y 2010. Ella estaba también ligada a la organización agraria y era miembro de la intercomarcal de Izquierda Unida en Zaragoza. Esto es lo que sabemos hasta ahora del crimen. La madrugada del viernes al sábadoEl sábado por la noche se les halló muertos. Fueron la hermana y el cuñado de la mujer quienes, después de que el matrimonio no diera señales, se acercaron a su vivienda en Tauste, un adosado en la calle Ronda Val de Volvi. Allí encontraron los cuerpos sin vida de ambos.El domingo, la Guardia Civil confirmó el hallazgo de los dos cadáveres. Estaban dentro del domicilio, en habitaciones separadas y con signos de violencia: ambos presentaban heridas de arma blanca. Murieron a cuchilladas. En realidad, Javier y Esther llevaban muertos desde la madrugada del viernes al sábado. Según las investigaciones, los hechos se produjeron ese día, aunque sus cuerpos no se encontraron hasta las 21.00 horas del sábado.Puerta no forzada y sin signos de roboLo último que hizo Javier fue, a la 1:12 de la madrugada, subir a su perfil de Facebook un vídeo con la despedida de Gustavo Petro de la presidencia de Colombia, según informa El Mundo. Luego, se echó a dormir junto a Esther. Venían de cenar en un bar de Tauste. Los presuntos asesinos, se deduce, no tardaron mucho en llegar a la casa.El domingo, la Guardia Civil abrió la investigación, con "distintas líneas de investigación abiertas y ninguna concluyente", pero descartando inicialmente que se tratara de un caso de violencia machista. Todo apuntaba a alguien que conocía a la pareja porque la puerta no estaba forzada y no había signos de robo.Este lunes, los investigadores detuvieron en Zaragoza a una de las hijas del matrimonio y a su actual pareja, un varón de nacionalidad colombiana, como presuntos autores del doble homicidio. Ambos fueron puestos a disposición judicial en el Tribunal de Instancia de Ejea de los Caballeros."Serios problemas"La detenida se llama Carlota (40 años) y su pareja, Luis Carlos R. (31), informa Heraldo de Aragón. Según las primeras averiguaciones, habrían actuado movidos por desavenencias familiares. El matrimonio asesinado tenía otra hija, Olga (29), que al día siguiente regresaba a Dublín, donde vive.Carlota vivía en Zaragoza y no veía mucho a sus padres, al menos en Tauste, localidad que apenas visitaba. De hecho, cuenta El Español, nadie conocía a Luis Carlos, su novio. La muchacha tenía "serios problemas de salud mental" y con las drogas. Al parecer, según recoge el periódico, sufría esquizofrenia, habría padecido trastornos alimenticios.Multitudinario último adiós a la parejaTauste despidió este lunes a Javier y Esther. La Casa de Cultura de la localidad se quedó pequeña de tantos vecinos como se acercaron a dar su último adiós a la pareja, unos 1.500, de modo que muchos se quedaron en el exterior. Acudieron familiares, amigos, vecinos, compañeros de sindicato o partido y representantes del mundo de la política.Fue un funeral laico. Sonó el Somos de José Antonio Labordeta, una de las canciones favoritas del matrimonio, y se acabó con el Te quiero, de Mario Benedetti.Allí estaba el exalcalde de Tauste, Carlos Alegre, que recordaba que en la Transición, Javier y Esther fueron "piezas fundamentales" para completar ese proceso, "creando cauces". O Andrés Góngora, de COAG, que habló de "dos buenas personas, muy queridas en cualquier lugar".José María Alcubierre, actual secretario general de UAGA, trajo al acto un recipiente con tierra de todas las comarcas de Aragón, como símbolo del compromiso con el sector primario de los dos homenajeados. Les definió como unos "luchadores" y destacó "el feminismo en el campo" que consiguió introducir Esther.