Katmandú (EFE).- Al menos 1.225 personas han muerto y 4.757 siguen desaparecidas en Nepal y China al cumplirse una semana de la devastadora riada que arrasó la frontera entre ambos países, según los últimos balances oficiales actualizados este miércoles.
En el lado nepalí, la Autoridad Nacional para la Reducción y Gestión del Riesgo de Desastres (NDRRMA) elevó a las 18.00 hora local (12.15 GMT) la cifra a 1.204 fallecidos, mientras que el número de desaparecidos disminuyó a 4.216, entre ellos al menos 583 extranjeros, incluidos dos españoles, según confirmaron ayer a EFE fuentes oficiales. Otros tres españoles que no estaban en la zona de desastre fueron contactados con éxito.
Los equipos de emergencia han logrado rescatar a 11.993 personas en el norte y centro del país del Himalaya, donde continúan las labores con más de 21.000 efectivos desplegados.
Por su parte, el Gobierno de la región del Tíbet (China) informó en una rueda de prensa de que las cifras, actualizadas hasta las 12:00 hora local (04:00 GMT) de este miércoles en el condado de Gyirong, sitúan en 21 los fallecidos y en 541 las personas todavía sin localizar, de las cuales 261 son extranjeras.
En la zona tibetana, más de 2.300 efectivos de emergencia han dado este miércoles por prácticamente abierto un acceso terrestre hasta el núcleo arrasado, tras una semana de trabajos condicionados por carreteras destruidas y desprendimientos.













