Katmandú (EFE).- El balance conjunto de las autoridades de Nepal y China tras la masiva riada del pasado miércoles en su zona fronteriza supera ya el millar de fallecidos, mientras aún se busca a más de 4.000 personas que no han podido ser localizadas, según el último recuento de las autoridades nepalíes.
La Autoridad Nacional para la Reducción y Gestión del Riesgo de Desastres (NDRRMA) de Nepal elevó este martes a 987 la cifra de cuerpos recuperados en las zonas afectadas, a la vez que rebajó a 3.916 el número de desaparecidos en su territorio tras eliminar a más de 290 personas del recuento que había realizado previamente en las centrales hidroeléctricas.
La riada sepultó partes enteras de este pueblo del centro de Nepal bajo varios metros de barro, piedras y escombros, en Devighat. EFE/Lucía Goñi
Sumando los datos de la región fronteriza del Tíbet, donde el Gobierno chino mantiene el saldo en 16 fallecidos y 546 desaparecidos, la catástrofe deja hasta el momento un balance global de 1.003 muertos y 4.462 personas sin localizar a ambos lados de la montaña.
Recuperación del suministro eléctrico











