La reunión de la Mesa del Forraje que se ha celebrado este 1 de septiembre no ha servido para tranquilizar a los ganaderos. Todo lo contrario. Aunque el pasado 7 de agosto el Gobierno vasco anunció que pondría en marcha la compra conjunta de forraje para hacer frente a la situación de falta de pastos motivada por la sequía de este verano, el departamento de Alimentación, Desarrollo Rural, Agricultura y Pesca que dirige Amaia Barredo, dice ahora que no habrá compras en grupo auspiciadas por el Ejecutivo, al menos de momento, y que continuarán con la “monitorización”, tanto de la evolución de la climatología como de las campañas productivas, porque en estos momentos, según el departamento, “en el mercado local hay forraje”, con unos precios que, si bien puedan ser “algo más caros, entran dentro de lo razonable”.

En concreto, el departamento considera que “existe disponibilidad de forraje suficiente en Euskadi y su entorno cercano para atender las necesidades detectadas a corto y medio plazo, asegurando la garantía de suministro en ratios de mercado en relación con productos, servicios y formatos”. Estas necesidades se sitúan en 9.000 toneladas de paja, 8.000 toneladas de maíz forrajero, 10.000 toneladas de alfalfa y 2.000 toneladas de concentrados, según se desprende de la encuesta que ha realizado el departamento entre los ganaderos en el mes de agosto. Unas necesidades que aseguran que se han contrastado con los diferentes suministradores locales de alimentación animal constatando que pueden cubrirse. Con esto, el departamento considera que “se atienden las demandas más urgentes y se ratifica el compromiso con el primer sector”. Los ganaderos, sin embargo, no lo ven así.