NoticiaEl sismo del 10 de agosto liberó una cantidad de energía equivalente a entre 125 y 130 bombas atómicas y dio paso a más actividad sísmica.Lo que halló el SGC en el Chocó tras terremoto de 7,4 Foto: ArchivoPERIODISTA01.09.2026 13:49 Actualizado: 01.09.2026 15:16
El 10 de agosto, Colombia registró un sismo de magnitud 7,4 con epicentro en San José del Palmar, Chocó, a una profundidad de 103 kilómetros. LEA TAMBIÉN El movimiento, registrado por la Red Sismológica Nacional de Colombia (RSNC), operada por el Servicio Geológico Colombiano (SGC), produjo efectos en distintos puntos del país y también fue percibido en Venezuela, Ecuador y Panamá. Por la magnitud del evento y la dimensión de sus efectos, se convirtió en el sismo más fuerte sentido por los colombianos en la última década. Waika, perra rescatista de la Cruz Roja que ayuda en el terremoto de Pereira. Foto:Archivo particularEl SGC explicó que la magnitud del terremoto implicó una liberación de energía equivalente a entre 125 y 130 bombas atómicas de Hiroshima. De acuerdo con los análisis realizados por la entidad, el movimiento produjo una ruptura dentro de la placa de Nazca, que subduce bajo la placa Sudamericana. Esta condición está relacionada con la profundidad a la que ocurrió el terremoto y con la manera en que la energía del evento se propagó por la región.En una publicación en la que explicó el comportamiento sísmico registrado después del terremoto, el SGC recordó las características del evento: “El 10 de agosto de 2026, Colombia vivió un sismo excepcional”. La RSNC registró entonces una “magnitud: 7,4”, una “profundidad: 103 km” y como “epicentro: San José del Palmar, Chocó”. Según la entidad, la energía liberada “produjo fuertes efectos en segundos” y dio paso no solamente a la secuencia de réplicas esperada después de un sismo de esta magnitud, sino también a una dinámica sísmica que continúa bajo estudio.¿Qué es un enjambre sísmico? Lo que halló el SGCDesde ese terremoto, la RSNC ha mantenido el seguimiento de la actividad en el departamento. Con corte al 31 de agosto, se habían registrado 1.340 sismos, con magnitudes locales entre 0,6 y 4,8 y profundidades de hasta 120 kilómetros. Sin embargo, el análisis de la ubicación, la profundidad y la evolución temporal de esos movimientos permitió establecer que no todos corresponden al mismo comportamiento.Así quedó la Clínica Noé en Pereira tras el terremoto Foto:Juan Pablo RuedaEl SGC identificó dos grupos de actividad sísmica. El primero está ubicado principalmente alrededor de San José del Palmar, con profundidades aproximadas de entre 70 y 105 kilómetros. En esta zona, la frecuencia de los movimientos fue mayor inmediatamente después del terremoto del 10 de agosto y ha disminuido progresivamente, un comportamiento compatible con una secuencia de réplicas. LEA TAMBIÉN Dentro de este grupo se encuentran los movimientos de magnitud 4,8 y 4,3 registrados el 10 y el 13 de agosto, respectivamente, a profundidades aproximadas de 95 y 99 kilómetros. En la publicación del SGC, este conjunto fue descrito como “más de 260 sismos concentrados alrededor de San José del Palmar”, cuya ubicación y disminución progresiva de frecuencia y magnitud corresponden a réplicas del evento principal.El segundo grupo presenta características diferentes. Los movimientos están concentrados principalmente en sectores de Sipí, Istmina, Medio San Juan y Litoral del San Juan, a profundidades aproximadas de entre 30 y 60 kilómetros. Allí, la entidad identificó un comportamiento compatible con un enjambre sísmico.La diferencia está en la manera como se distribuyen los movimientos y en su evolución. Mientras una secuencia de réplicas está relacionada con un sismo principal claramente dominante y suele presentar una disminución progresiva de la actividad, un enjambre puede reunir movimientos de distintas magnitudes y mantener una frecuencia variable. El SGC señaló que estos eventos “están a una profundidad y ubicación diferente del evento de magnitud 7,4 M” y que presentan “diferentes magnitudes y una frecuencia de ocurrencia variable, sin disminuir progresivamente como ocurre en una secuencia de réplicas”.Los registros de agosto permiten observar ese comportamiento. El 21 de agosto se presentó un sismo de magnitud 3,7, aproximadamente a 43 kilómetros de profundidad. Tres días después ocurrió otro de magnitud 4,1, a unos 47 kilómetros. Terremoto en Pereira. Foto:Sergio Cárdenas / EL TIEMPO.Posteriormente, el 27 de agosto se produjo el movimiento de mayor magnitud registrado hasta ese momento dentro de este grupo, de 4,4, seguido por otro de 4,1, también con una profundidad cercana a los 47 kilómetros.En este conjunto se han registrado más de 900 sismos. La mayoría tiene magnitudes inferiores a 3,0 y, en general, estos movimientos no son percibidos por la población. El número diario de eventos superiores a magnitud 3 ha variado entre cero y 13.¿Por qué se generó el enjambre sísmico y qué significa?Una de las hipótesis que estudia actualmente el Servicio Geológico Colombiano es que el terremoto de magnitud 7,4 pudo "haber favorecido la ocurrencia de esta actividad al modificar el estado de esfuerzos en la región". De acuerdo con la entidad, la ruptura producida dentro de la placa de Nazca habría alterado las fuerzas que actúan sobre las rocas cercanas y pudo generar condiciones para nuevos movimientos en estructuras geológicas diferentes de aquella donde ocurrió la ruptura principal.Labores de búsqueda y rescate en Cali tras el terremoto Foto:Jaiver Nieto Álvarez"La gran energía liberada por el sismo principal, ocurrida aproximadamente a 103 kilómetros de profundidad, en el contexto de la subducción de la placa de Nazca, pudo haber cambiado las fuerzas que actúan sobre las rocas en zonas cercanas", apuntó el SGC. No obstante, se indicó que también analizan otras posibilidades, entre ellas una "eventual migración de fluidos provenientes de la placa subducida". Conforme con el reporte, dicha migración "podría favorecer la generación de sismicidad en esta región menos profunda". De igual forma, se evalúan otros mecanismos que podrían contribuir a explicar la actividad registrada a menor profundidad. Por ahora, la entidad no establece un único mecanismo ni una relación causal directa entre el terremoto y el enjambre. LEA TAMBIÉN Lo que sí ha establecido el SGC es que los movimientos que integran el enjambre ocurren en una zona distinta y a menor profundidad que la ruptura que produjo el sismo de magnitud 7,4. Por ello, la actividad identificada no corresponde a una prolongación de esa misma ruptura.Se debe destacar que la presencia de un enjambre "no significa que vaya a ocurrir un sismo mayor". Al respecto, se puntualiza que el fenómeno no permite establecer que vaya a producirse otro terremoto, ni cuándo ocurriría o qué magnitud tendría. Se aclaró, por lo pronto, que estos fenómenos pueden "mantenerse durante días, semanas o incluso meses, que puede disminuir o incluso desaparecer". El SGC también ha señalado que este tipo de actividad ya ha sido identificado en otras regiones de Colombia, como el clúster sísmico del Cauca. De igual forma, se aclara que los temblores del enjambre "son, en su mayoría, de magnitudes pequeñas. Sentirlos no significa que tengan la magnitud o capacidad de daño de un sismo como el del 10 de agosto". Mientras continúan los análisis, la RSNC mantiene el monitoreo permanente de la actividad sísmica en el Chocó y evalúa su evolución espacial y temporal. La entidad recomienda seguir la información de los canales oficiales, mantener activas las capacidades de preparación y respuesta y revisar las edificaciones que pudieron resultar afectadas por movimientos anteriores.LAURA NATHALIA QUINTERO. REDACCIÓN ÚLTIMAS NOTICIAS. Sigue toda la información de Colombia en Facebook y Twitter, o en nuestra newsletter semanal.











