D�cima etapa. La estrella Enric Mas, una gigante roja descubierta el mismo d�a que la NASA lanzaba a bordo de un cohete Space X el super telescopio Nancy Grace Roman, pase� su palmito por los 185 kil�metros existentes entre Alcaraz y Elche de la Sierra. �l, como los otros favoritos, no asom� la nariz pr�cticamente nunca. La etapa, de esas llamadas de transici�n, no iba con ellos y termin� con la victoria, segunda de su trayectoria, del franc�s Bastien Tronchon, de 24 a�os. Tras �l, Magnus Cort Nielsen (Uno-X), Thibau Nys (Lidl-Trek) y Wout Van Aert (Visma) y 64 corredores m�s con el mismo tiempo.Etapa con mucho ruido y pocas nueces. Durilla en sus casi 3.000 metros de desnivel salvados a toda velocidad, un desgaste a�adido. Pero tambi�n soportable para muchos y en la que un pelot�n numeroso se plant� en los �ltimos metros respingones. Un repechito en el que todos los esfuerzos del Visma, empezando por Matthew Brennan y Christophe Laporte, a lo largo de la jornada, y en los �ltimos metros, para que ganase Van Aert quedaron frustrados con el esfuerzo de Tronchon.Etapa, s�, algo exigente por la diferente sucesi�n de cuestas, dientes de sierra algunas y dientes de leche otras. Jornada, por otra parte, bastante soportable, que part�a a 830 metros de altitud y terminaba a 640. No dejaba, en el fondo de ser descendente dentro de sus subidas y bajadas. Siete hombres hab�an mantenido desde temprano una escapada destinada al fracaso: Michael Gogl (Alpecin), Fabian Weiss (Tudor), Iv�n Cobo (Kern Pharma), Jasha S�terlin (Jayco Alula), Fredrik Dversnes (Uno-X), Enzo Paleni (Groupama) y Sinuh� Fern�ndez (Burgos Burpellet). Juntos coronaron los dos primeros puertos de 3�, y, ya separados, el de Socovos (98 kms. al 3,6% de media. Dversnes fue el �ltimo en caer pasado el, tambi�n, �ltimo obst�culo.Una etapa que deja en la general las cosas como estaban. En sus caracter�sticas de, por un lado, exigente y, por otro, inocua, no lleg� a ser aburrida y contribuy� en la medida de sus dimes y diretes, sus altibajos y su desenlace a seguir pintando el retrato de una Vuelta interesante, aunque la baja de Pogacar la haya desprovisto del mayor atractivo individual del ciclismo de hoy.Han ocurrido tantos avatares desde el 22 de agosto que parece que la carrera, saturada, est� a punto de acabar. Pero no ha hecho m�s que iniciar la segunda de sus tres semanas de vida. Ni siquiera ha llegado a la mitad de su recorrido y, por lo tanto, de sus emociones y resultados. Y permanece abierta. Est� liderada pero no decidida por Enric Mas.El balear no ejerce el mismo fatalista efecto, no ya intimidatorio, sino disuasorio que Pogacar. No asusta. Al menos de momento, se le respeta m�s que se le teme. Para sus adversarios supone una posibilidad de ser dominados, no una garant�a. Enric ha sembrado la alarma, pero no ha dictado sentencia. En ning�n momento Roglic (Red Bull), Gall (Decathlon), Onley (Ineos) e incluso Carapaz (EF Education), Skjelmose (Lidl-Trek) y Kuss (Visma) han dado la guerra por perdida. Cada cual es de un equipo diferente, que estar� a su completo servicio, sin competencia interna. Todos para uno. Y uno, Enric, contra todos.Es de suponer que la und�cima etapa, 151 kms. entre Cartagena y Lorca, con un puertecito de 3�, los tenores mantendr�n el mismo "impasse" de entreguerras. La duod�cima, con la llegada en Calar Alto, ser� otro cantar. A ver qui�nes de esos tenores afinan o desafinan m�s o menos.