La historia de Lionel Messi con la Selección de Argentina llegó a su capítulo final. Con el anuncio oficial de su retiro de la Albiceleste culmina una trayectoria marcada por desafíos, críticas, derrotas dolorosas y conquistas históricas que lo convirtieron en uno de los futbolistas más determinantes en la historia del conjunto argentino.
Desde muy joven, el vínculo de Messi con Argentina estuvo en riesgo. Tras trasladarse a España en el 2000 para incorporarse a las divisiones inferiores del Barcelona, su talento despertó el interés de la Federación Española, que buscó convencerlo de representar a la selección de ese país. Sin embargo, prevaleció su deseo de vestir la camiseta albiceleste, gracias al impulso de su padre, Jorge Messi, quien trabajó para que la Asociación del Futbol Argentino le abriera las puertas.
La oportunidad llegó en el 2004 con la selección sub-20 y, apenas un año después, Messi lideró a Argentina hacia el título mundial juvenil en Países Bajos, donde mostró el potencial que lo convertiría en una figura del futbol.
Su debut con la selección mayor ocurrió en agosto del 2005 ante Hungría: fue expulsado apenas un minuto después de ingresar en el terreno de juego. Ese tropiezo inicial quedó como una anécdota dentro de su carrera.










