El alcalde de Madrid, José Luis Martínez-Almeida, arrancará este martes el curso político con una reunión del equipo de Gobierno en el pabellón de los jardines de Cecilio Rodríguez en El Retiro. Con este encuentro dará comienzo el último curso de la legislatura en el que el Consistorio espera inaugurar sus grandes obras, aprobar el plan que reorganizará todo el urbanismo de Madrid y terminar de cumplir su programa, antes de pelear por revalidar la mayoría absoluta el 23 de mayo de 2027.Almeida se ha citado a las 10.00 con sus concejales en El Retiro para volver al trabajo y dar el pistoletazo de salida al curso en el que los madrileños decidirán si le revalidan como alcalde o dan paso a otro equipo de Gobierno.A finales de 2025 afirmó que sus objetivos para 2026 eran culminar “la mayor transformación” que ha vivido Madrid “desde Madrid Río”, “consolidar” la posición de Madrid como mayor promotor de “vivienda asequible” de Europa y estar presente en los 131 barrios de la capital con una nueva estrategia para el sur de la ciudad.Inauguración de grandes obras Así, en este curso e incluso en lo que queda de año el equipo de Gobierno aspira a inaugurar algunas de las grandes obras del mandato como son el soterramiento de la A-5, el túnel de Castellana norte, el bulevar entre Alcalá y Cibeles y el cubrimiento de la M-30. Así, los madrileños deberían poder circular bajo la A-5 y Castellana en diciembre además de pasear por los arcos de la Puerta de Alcalá. El parque sobre la M-30 en Ventas tendrá que esperar hasta la primavera de 2027, aunque el grueso de los trabajos ya está hecho lo que reducirá las afecciones al tráfico.A todas estas obras se sumó en mayo la rehabilitación del Puente de Vallecas, un proyecto con el que el Ayuntamiento busca revertir la degradación de esta zona y calmar las críticas de los partidos y las asociaciones vecinales que exigen desde hace años la demolición de la estructura. Estos trabajos culminarán en verano de 2028 con la rehabilitación del puente y la calle bajo el mismo.Fuentes del Gobierno Municipal ya explicaban antes de verano que existe cierta urgencia en acabar la mayoría de las obras antes de la campaña electoral. El objetivo es que el actual Gobierno pueda amortizar en las urnas esta “madridmorfosis”, según se ha bautizado desde el propio Ayuntamiento, tras dos años de afecciones significativas al tráfico y molestias para muchos madrileños. No obstante, cabría la posibilidad de que Almeida no pudiera inaugurar sus grandes proyectos si antes de la convocatoria de las elecciones municipales previstas para el 23 de mayo, hubiera elecciones generales.Plan estratégico y viviendaA principios de 2027 el Gobierno municipal también prevé aprobar inicialmente el Plan Estratégico Municipal (PEM), una norma que regulará cada centímetro cuadrado de la ciudad sustituyendo al Plan General de Ordenación Urbana de 1997. El plan regulará desde el local comercial que quiere cambiar de uso, hasta el planeamiento de nuevos desarrollos donde vivirán miles de vecinos en las próximas décadas, de ahí su importancia para el futuro de la ciudad. Según detallaron fuentes del Área de Urbanismo, Medioambiente y Movilidad del Ayuntamiento, será uno de los temas con más peso en la agenda municipal en lo que resta de legislatura.El Consistorio prevé que se apruebe inicialmente en febrero y dar 5 o 6 meses de trámite de información pública. La aprobación definitiva llegará al final del mandato o quizá tras las elecciones. Esta última circunstancia podría cambiar el futuro del proyecto si un partido distinto al PP ganara en las urnas.Almeida ha repetido en los últimos años que esta es la “legislatura de la vivienda”. A ese respecto, la Empresa Municipal de Vivienda y Suelo enfrenta la recta final del mandato con un patrimonio de cerca de 10.000 pisos públicos y más de 5.700 nuevos hogares en distintas fases de desarrollo. Todo ello, fruto de una política de vivienda que en el anterior curso dio también un fuerte impulso a la colaboración público-privada a través del Plan Suma-Vivienda. Con este último recurso el Ayuntamiento espera lograr la construcción de 2.200 pisos en los nuevos desarrollos de los Ahijones y Berrocales. En esta legislatura también se han sentado las bases de nuevos desarrollos como Valdecarros y Campamento que acogerán también miles de viviendas en los próximos años.Estrategia del surTanto la vivienda como las obras son dos elementos clave de la Estrategia del Sur que Almeida presentó antes de verano en un guiño a los distritos que más abstención tuvieron en las elecciones de 2023 y en los que vive el 44% de la población de la capital. La estrategia se sustenta sobre los ejes de urbanismo y vivienda, oportunidades y empleo, y calidad de vida.Algunos de los proyectos más significativos de la Estrategia del Sur, como Abroñigal, deberán esperar a la siguiente legislatura. En esa línea, tanto Almeida como la vicealcaldesa confirmaron en mayo y junio que ya tienen planes para los próximos cuatro años y que confían en la victoria en mayo.La mayoría absoluta actual descansa sobre cerca 36.000 votos. Fuentes cercanas al Gobierno municipal reconocen que el escenario es muy poco predecible, de “incertidumbre”, especialmente en el caso de Vox. Las mismas fuentes reconocen incluso que Almeida no debería relajarse con las crisis internas de Vox en el Ayuntamiento sino trabajar por mantener los distintos elementos que le dieron la mayoría absoluta. Uno de ellos el “aura” de su personaje.En este curso tampoco es descartable que el alcalde tenga que cogerse una segunda baja de paternidad como ya hizo entre julio y septiembre de 2025 tras el nacimiento de su hijo Lucas. Almeida confirmó en junio que no dejaría solo a Lucas y que “tampoco se puede dejar pasar mucho tiempo”. Explicó que esta urgencia se debe tanto a Lucas como a su propia edad, bromeando que si con su primer hijo es “mitad padre, mitad abuelo”, con el siguiente “ya sería casi más abuelo que padre”. Preguntado posteriormente por la posible coincidencia de esta paternidad con una campaña electoral expresó que “los hijos no dependen de las campañas electorales”. “Si les hacemos depender de las campañas electorales, mal comienzo sería para los hijos”.