“En la altillanura existe la oportunidad de demostrar que es posible acoger la actividad agroindustrial y forestal sin repetir errores”: Germán I. Andrade.Foto: Federico Mosquera-Guerra
Escucha este artículo
Audio generado con IA de Google
/
Abelardo de la Espriella como presidente electo visitó Puerto Carreño a finales de julio. Allí manifestó la intención de convertir la altillanura en uno de los principales motores del desarrollo agroindustrial. La propuesta, que no es nueva, adquiere así un renovado impulso político. Desde tiempo atrás esta región ha sido considerada propicia para la expansión de la agricultura industrial siguiendo el modelo tecnológico del Cerrado, que en Mato Grosso, Brasil, ha alcanzado una enorme extensión. ¿Vamos simplemente a imitar el “milagro brasileño” en la “patria milagro”?







