El culebrón del Rayo Vallecano continúa sin un desenlace a las puertas de la cuarta jornada de Liga. El conjunto franjirrojo volverá a ejercer como local lejos de su campo este sábado, cuando reciba al Racing de Santander en el Estadio Ontime Butarque, en Leganés, mientras la Comunidad de Madrid mantiene en marcha una segunda auditoría para determinar si el recinto reúne las condiciones necesarias para volver a albergar partidos.

El Gobierno regional insiste en que el Rayo no podrá regresar a Vallecas hasta que un nuevo informe certifique que las deficiencias detectadas en la primera inspección han sido subsanadas y que el estadio es “100% seguro”. El consejero de Cultura, Turismo y Deporte, Mariano de Paco, ha asegurado este lunes que la segunda auditoría comenzó la pasada semana y que los técnicos llevarán a cabo nuevas visitas durante los próximos días.

La situación ha alimentado el malestar de la afición, que ha convocado una manifestación para este sábado, 5 de septiembre, y ha llevado también a Más Madrid y PSOE a plantear en el Pleno de Puente de Vallecas una iniciativa para reclamar a la Comunidad que acometa “ya” las obras necesarias en el estadio. Las formaciones quieren además que la afición y el movimiento vecinal tengan voz en las decisiones sobre el futuro del recinto y rechazan que su gestión pueda quedar en manos de intermediarios privados.