Ana Vicedo MadridActualizado Mi�rcoles,

julio

17:16El Rayo, y su gente, vuelven a estar bajo el foco. Despu�s de que el martes la Comunidad de Madrid retirase la concesi�n de uso del estadio al club, explicando que el recinto necesita unas obras de reforma "urgentes", este mi�rcoles, cuando el personal t�cnico enviado por el Gobierno Regional ha intentado entrar al campo para iniciar esas obras tan urgentes, el club franjirrojo no les ha abierto la puerta. Y la Comunidad ha optado por denunciar la situaci�n en comisar�a.Entretanto, la gente del barrio se pregunta d�nde est�n los casi 20 millones de euros que el club se embols� por haber sido finalista de la Conference League el a�o pasado. No han servido de mucho, parece; al menos, no han servido para arreglar una situaci�n inaceptable en cuanto a instalaciones para un equipo de Primera Divisi�n. Que s�, que el Rayo es un equipo de Primera, pero todo lo que lo envuelve lo acerca m�s a Tercera Federaci�n. O ni eso."Llevamos dici�ndolo mucho tiempo: el campo necesita una remodelaci�n. La noticia nos ha pillado por sorpresa, pero, al fin y al cabo, es nuestro pan de cada d�a. La culpa es del se�or presidente", comentaba Hugo, un aficionado que esperaba ayer a las puertas del estadio, m�vil en mano, las palabras de la presidenta de la Comunidad de Madrid, atento por si mencionaba algo relacionado con la situaci�n de la Franja, la misma que llevaba pegada al pecho en ese momento.Tanto Hugo como cualquier aficionado que camina por los alrededores del estadio recuerdan, con una sonrisa inevitable a pesar de la situaci�n actual, todo lo que un barrio obrero de Madrid consigui� el curso pasado. Una final de Conference, algo hist�rico, y seguir en Primera Divisi�n con grandes resultados y la dignidad del equipo intacta. "Lo que conseguimos en Europa es m�rito de los jugadores y de todos los esfuerzos que hizo la afici�n, pero cuando todo esto acab�, la gesti�n volvi� a ser la de siempre", recordaba el chaval junto a su hermana, Nahia. Ella se preguntaba d�nde estaba el dinero de esa temporada que jam�s olvidar�n: "Se supone que tenemos el dinero de mantenernos en Primera y el de la Conference, un plus con el que no hemos contado en ninguna temporada. �D�nde est� todo eso?".Hugo y Nahia delante de una pintada en el Estadio de Vallecas contra Mart�n PresaAna VicedoUn poco m�s arriba, sentados a la sombra en la calle Payaso Fof�, mientras se refrescaban con una cerveza del calor ag�nico que sumerge a Vallecas y a toda la capital, reflexionaban Miguel �ngel y su hijo sobre la situaci�n del club del que llevan seis a�os siendo abonados. "Lo que denuncia ahora la Comunidad de Madrid es algo que nosotros llevamos muchos a�os diciendo. El abandono del campo, la desaz�n de la afici�n con los bandazos de nuestro presidente... Creo que hay algo espurio detr�s de todo esto porque se podr�a haber hecho mucho antes. Viajes a Miami, concesiones que se quitan, que se dan... Hay algo extra�o", comentaba Miguel �ngel, quien paga cuatro abonos todas las temporadas, el de sus tres hijos y el suyo. "Los abonos son los regalos que yo les hago a mis hijos por sus cumplea�os. Empezamos pagando alrededor de 700 euros por los cuatro abonos y ahora estamos pagando 1.490 euros. No hay posibilidad de fraccionar los pagos y nos pasamos todo el a�o ahorrando para esto", reflexionaba el padre.La letra peque�a de los abonosY es que, hace una semana, el club hizo oficial la campa�a de abonos para la temporada 2026/27. Sobre un15 % aumentaron los precios respecto a la temporada pasada. Eso s�, el presidente, el club o quien fuera no quisieron pillarse los dedos y a�adieron una cl�usula, una letra peque�a, que ahora cobra m�s sentido que nunca: "Si, por causas ajenas y/o propias, alguno de estos partidos no se pudiera disputar en el Estadio de Vallecas, el club entregar�a una entrada a cada abonado con una ubicaci�n lo m�s similar posible a la suya, en el campo alternativo elegido para jugar como local".Un as bajo la manga que el club ten�a guardado por lo que pudiera pasar. Parece que ellos mismos eran conocedores de que pod�a pasar. �scar, aficionado que viaj� por Europa a todos los partidos, tambi�n recalcaba que era "lo mismo de siempre" y apelaba a esta letra peque�a a la que ahora el club se agarra. "El a�o pasado hubo mil cosas que se sab�a que hab�a que arreglar y, aun as�, deportivamente, todo fue muy bien, pero ahora seguimos sin mejorar lo que falla. No tenemos equipaciones, no ha habido ni un fichaje... Aqu� no hay transparencia. Sacan los abonos, nos cobran dinero y nos ponen esa letra peque�a. Son unos listos. Primero el dinero y despu�s nos cierran el campo". Y a�ad�a: "Parece que, por muy bien que vayamos a nivel deportivo, la gesti�n sigue siendo una basura".Y, como �scar, entre el enfado y el cansancio por algo que parece que siempre vuelve al punto de partida, Carlos. "No han hecho ninguna inversi�n, no hay ning�n fichaje nuevo, no hay movimiento alguno. El dinero est� en el bolsillo de Mart�n Presa. No s� si se lo est� guardando para hacer un estadio nuevo o para qu�. Algo pasa", confesaba el chico.El Rayo vuelve a tambalearse. Vallecas vuelve a tambalearse. Y el barrio transmite cansancio, desgaste y decepci�n. El futuro del estadio queda en el aire. Y no solo el del estadio, tambi�n el de una afici�n que pone todas sus fuerzas en ir a animar al club de su vida, aunque la situaci�n y la econom�a aprieten. Entre ellos incluso surge una reflexi�n que muestra la frustraci�n: "Tendr�amos que dejar todos de ser abonados y refundar el Rayo". S�, nace desde la frustraci�n, pero tambi�n resume mejor que ninguna otra el sentimiento que recorre las calles del barrio m�s grande de Europa. Porque Vallecas no se entiende sin el Rayo. Y el Rayo tampoco se entiende sin Vallecas.