El juicio por asesinato contra Lindsay Clancy mantiene en vilo al público estadounidense en las últimas semanas.

La exenfermera de 36 años mató a sus tres hijos pequeños en el sótano de la casa familiar en Massachusetts.

Acusada de tres cargos de asesinato en primer grado, Clancy no niega haber matado a sus dos hijos y a su hija en 2023.

Pero su abogado argumenta que en ese momento ella sufría de psicosis posparto y, por lo tanto, no podía distinguir entre el bien y el mal.

Del otro lado, la fiscalía argumenta que Clancy tomó una decisión calculada e intencionada de matarlos y que en ese momento sabía distinguir entre el bien y el mal.