Las inundaciones en Nepal del 26 de agosto dejaron 903 muertos, 4.247 desaparecidos y miles de niños afectados cerca de la frontera con China (Imagen Ilustrativa Infobae)Las inundaciones que arrasaron Nepal el 26 de agosto dejaron un saldo provisional de 903 muertos y 4.247 desaparecidos, además de miles de niños afectados en distritos montañosos del norte del país.En ese escenario, la historia de Matti Maya Tamang y su hijo Zoyal Ghale quedó atravesada por una búsqueda en la que madre e hijo avanzaron por caminos distintos, sin saber nada el uno del otro, según informó Reuters en un reporte retomado por Paris Match.PUBLICIDADTamang, de 28 años, perdió contacto con sus dos hijos después de la crecida. Mientras ella recorría hospitales, refugios y centros de evacuación en busca de noticias, Zoyal, de ocho años, intentaba salir de la zona donde el agua sorprendió a decenas de familias y destruyó parte de la infraestructura local.UNICEF informó que al menos 17.000 niños resultaron afectados por las inundaciones en los distritos de Rasuwa, Nuwakot y Dhading, al norte de Katmandú (REUTERS/Stringer)La madre pasó por varios puntos de asistencia sin encontrar sus nombres en los registros de sobrevivientes. Durante esas horas, la incertidumbre se impuso sobre cualquier versión certera. Más tarde logró reencontrarse con el menor de sus hijos, pero seguía sin noticias del mayor, que estaba en la escuela cuando subió el agua.PUBLICIDADEn la otra punta de esa misma historia, Zoyal había logrado escapar del edificio escolar cuando la crecida arrasó la zona. De acuerdo con el medio, el niño se refugió en un área boscosa y subió a un árbol para evitar que la corriente lo arrastrara. Esa secuencia todavía era desconocida para su madre, que seguía buscándolo entre listas, traslados y versiones incompletas.UNICEF informó que al menos 17 mil niños se vieron afectados por las inundaciones en los distritos de Rasuwa, Nuwakot y Dhading, al norte de Katmandú. PUBLICIDADMatti Maya Tamang recorrió hospitales, refugios y centros de evacuación en Nepal tras perder contacto con sus dos hijos durante la inundación (REUTERS/Ranup Shrestha)Ese marco ayuda a dimensionar la dificultad de las búsquedas familiares en una emergencia que interrumpió caminos, comunicaciones y servicios en varias localidades.En declaraciones recogidas por Reuters, Tamang describió la escena que encontró al llegar a la zona arrasada. La escuela a la que asistía Zoyal había quedado destruida y el paisaje se había vuelto irreconocible. PUBLICIDADLa mujer relató que ya no era posible distinguir el mercado del edificio escolar por la cantidad de agua, lodo y rocas acumuladas tras la crecida.Mientras Tamang reconstruía ese recorrido, el niño buscaba sobrevivir. Rescatistas lo localizaron después de que pasara por la zona boscosa y lo evacuaron en helicóptero desde el distrito de Rasuwa, en el norte de Nepal. Según detalló Reuters, presentaba una pierna rota y cortes en la cara.PUBLICIDADLa madre llegó a creer que sus dos hijos habían muerto, pero luego logró reencontrarse con el menor mientras seguía sin noticias de Zoyal Ghale (REUTERS/Ranup Shrestha)Después del rescate, Zoyal fue trasladado a un hospital de Trishuli, en el distrito vecino de Nuwakot. Allí permaneció solo, sin noticias de su familia. La agencia informó que los policías que lo encontraron le dieron dos billetes de 10 rupias para calmarlo y convencerlo de aceptar el traslado al centro médico.Tamang mantuvo la esperanza durante horas, aunque esa expectativa se debilitó a medida que avanzaban los recorridos sin resultados. En uno de los testimonios, contó que, tras revisar varios hospitales y refugios, terminó por asumir que sus hijos habían muerto. PUBLICIDADEsa percepción cambió cuando logró reencontrarse con el menor, pero la incertidumbre sobre el paradero de Zoyal seguía intacta.La escuela de Zoyal Ghale quedó destruida por la crecida y la zona arrasada por el agua, el lodo y las rocas se volvió irreconocible (REUTERS/Ranup Shrestha)La situación del niño mayor cargaba con un elemento adicional de angustia. La familia sabía que estaba en la escuela al momento de la inundación y no tenía información directa sobre lo ocurrido allí. La falta de noticias se sumó a la destrucción material que la crecida había dejado en la zona.PUBLICIDADCuando el equipo periodístico de Reuters llegó al hospital, Zoyal todavía conservaba el dinero en la mano izquierda. El medio lo identificó como un paciente sin acompañantes y sin datos sobre el paradero de sus familiares. Esa situación llevó a la periodista Sahana Bajracharya a seguir el caso en busca de alguna pista que permitiera ubicar a su entorno.Bajracharya había acudido al centro de salud tras enterarse de que un niño había sido ingresado sin compañía. Con la expectativa de que alguien pudiera reconocerlo, el equipo filmó al menor y dejó un número de contacto en la recepción. Esa difusión abrió el canal que la madre no había logrado encontrar durante sus recorridos por hospitales y refugios.PUBLICIDADRescatistas evacuaron en helicóptero a Zoyal desde Rasuwa hacia un hospital de Trishuli, donde permaneció solo con una pierna rota y cortes en la cara (REUTERS/Francis Mascarenhas)Según el reporte, Tamang terminó por comunicarse con la periodista, que le confirmó que su hijo estaba vivo y que ya había sido trasladado a Katmandú. La madre contó después que, cuando recibió esa noticia, ya había perdido la esperanza de volver a encontrarlo.El caso quedó inscripto en una emergencia de gran escala que afectó a comunidades enteras del norte de Nepal. En medio de ese escenario, la historia de Tamang y Zoyal expuso el impacto del desastre sobre las familias separadas por la crecida y el modo en que una cobertura periodística permitió reconstruir un vínculo interrumpido por el agua.
Escapó de la inundación al trepar a un árbol con la pierna rota y un helicóptero fue su única salida: la historia del niño nepalí que conmueve al mundo
La crecida separó a una familia en una de las áreas más golpeadas por el desastre y abrió una búsqueda marcada por la angustia y la falta de respuestas. Cómo una periodista logró reunir a quienes la naturaleza separó












