Lo que debía ser un simple transbordo matutino en el sur de la Ciudad de Buenos Aires se transformó en una trampa de metal y gritos. La rutina de los pasajeros del tren Belgrano Sur se hizo añicos este lunes cuando una escalera mecánica de la estación Sáenz, en pleno barrio de Nueva Pompeya, colapsó de forma repentina. El estruendo de la falla provocó un efecto dominó que terminó con al menos 11 personas heridas, desatando escenas de pánico en uno de los pasos de transporte más transitados de la zona. Frente a la emergencia, el Sistema de Atención Médica de Emergencia (SAME) montó un operativo relámpago que incluyó el despliegue de 16 ambulancias. Al llegar al andén, los médicos se encontraron con un escenario caótico y tuvieron que organizar un esquema de rescate rápido: seis de los damnificados recibieron curaciones ahí mismo y lograron irse por sus propios medios, mientras que los otros cinco pasajeros se llevaron la peor parte y requirieron derivaciones urgentes. El parte oficial detalló que los cinco hospitalizados sufrieron politraumatismos de diversa consideración por el violento impacto contra los escalones de chapa. Las sirenas se dividieron para repartir a las víctimas (tres mujeres y dos hombres) entre los hospitales Piñero, Penna y Cecilia Grierson. El dato que más estremeció a los rescatistas fue la presencia de un bebé de apenas un año entre el grupo de afectados, que afortunadamente logró sobrevivir a la brusca caída.