Nancy Cepeda descendió de un articulado en la parada Biblioteca Municipal la mañana de este viernes. Mientras caminaba entre los pasajeros que entraban y salían de la estación, todavía pensaba en las imágenes del accidente ocurrido apenas un día antes, cuando una unidad de la Metrovía chocó contra cuatro vehículos y terminó impactando parte de la infraestructura de esa misma parada.“Yo también en cualquier momento puedo sufrir lo mismo”, comentó la mujer de 71 años.Nancy utiliza el sistema desde hace años para movilizarse desde el sur de Guayaquil y asegura que el temor no apareció únicamente después del siniestro.PublicidadSegún contó, con frecuencia prefiere esperar otras unidades o avanzar hacia estaciones posteriores cuando los articulados llegan demasiado llenos.Mientras observaba el movimiento habitual de los pasajeros, señaló que ha notado problemas en algunas unidades y estaciones. “Las puertas sí están dañadas. No hay mantenimiento”, afirmó.Preocupación por el estado de la flota tras el accidenteEste jueves, 18 de junio, el choque de un articulado dejó 20 personas atendidas y doce trasladadas a casas de salud. Aunque las causas continúan bajo investigación, entre varios usuarios consultados en la parada surgió una inquietud común relacionada con el estado de la flota.PublicidadPublicidadUn agente de la OIAT de la Comisión de Tránsito del Ecuador dijo que, de manera preliminar, personas indicaron que la unidad de la Metrovía tuvo problemas con los frenos. Debido a ello, vehículos que estaban estacionados resultaron afectados. Minutos después de bajar de otra unidad llegó Sergio Cabrera. Él utiliza la Metrovía prácticamente todos los días y aseguró que el accidente volvió a poner sobre la mesa situaciones que ya había experimentado durante sus recorridos.Hace pocas semanas, recordó, viajaba en un articulado cuando el conductor decidió detener la marcha y pedir a los pasajeros que descendieran.“Nos dijo que no podía continuar porque la unidad estaba fallando”, relató.Aquella situación obligó a decenas de usuarios a buscar otro transporte para completar el recorrido. Desde entonces, Sergio considera que las revisiones deberían realizarse con mayor frecuencia antes de que las unidades empiecen a operar.“Esas metrovías tienen demasiados años”, sostuvo.PublicidadMientras conversaba, observaba cómo varios articulados ingresaban a la estación. A su criterio, parte de la flota evidencia el desgaste acumulado por años de servicio continuo y por la cantidad de pasajeros que moviliza diariamente.Experiencias de usuarios con fallas en la MetrovíaEntre quienes también descendían en la parada estaba Derek Vera, de 21 años. Iba rumbo a su trabajo cuando recordó que el jueves observó con sorpresa las imágenes del articulado incrustado en la estación.“Iba en dos metrovías atrás”, comentó.El joven aseguró que el accidente lo impactó, aunque admite que desde hace tiempo ha observado inconvenientes en algunas unidades.Su experiencia más incómoda ocurrió cuando intentaba bajar de un articulado y las puertas comenzaron a cerrarse antes de que terminara de descender.“Me quedé atrapado entre las puertas”, recordó.Según explicó, logró salir sin sufrir lesiones, pero considera que situaciones como esa deberían corregirse antes de que se den consecuencias mayores.“Algunas veces ni siquiera las puertas quieren cerrar y se quedan estancadas”, agregó.La importancia de la revisión constante de las unidadesNo todos los usuarios que llegaron este viernes a la Biblioteca Municipal compartían la misma percepción. Camila Álvarez, de 24 años, acababa de bajarse de una unidad cuando fue consultada sobre el accidente.Aunque dijo no haber experimentado fallas importantes durante sus viajes, considera que lo ocurrido debe servir para revisar nuevamente las condiciones mecánicas de las unidades.“Igual hay que revisar todo antes de salir a dar el recorrido”, manifestó.La joven explicó que utiliza la Metrovía para trasladarse a su trabajo y que, tras conocer la noticia del choque, realizó el recorrido con mayor atención de lo habitual. (I)