Colombia está repleta de tiendas de barrio: pequeños negocios que diariamente satisfacen las necesidades de abastecimiento de millones de personas. En el país hay cerca de 450.000 negocios de este tipo, los cuales generan más de 1,75 millones de empleos, según cifras de la Federación Nacional de Comerciantes Empresarios (Fenalco). En ese mismo reporte el gremio confirma otras cifras relevantes. Por ejemplo, que el 90 % de los hogares colombianos compra a través de estos canales al menos dos veces al mes, y que entre el 42 y el 46 % de las compras básicas que realizan normalmente los colombianos provienen de estos establecimientos. Para Jaime Alberto Cabal, presidente de Fenalco, se trata de “un sector que resiste, pero que lo hace en condiciones adversas. Las tiendas siguen siendo fundamentales para millones de consumidores y para la economía de barrio, pero muchas están más preocupadas por sostenerse que por crecer”. Lo cierto es que su panorama de sostenimiento presenta varias complejidades. Desde Fenalco explicaron que el 50 % de los tenderos afirma que hoy sus clientes tienen menos recursos que antes; el 47 % reporta una reducción de sus márgenes de ganancias, y el 60 % destina más del 10 % de sus ingresos totales para cumplir con los gastos de servicios públicos y arriendo. Para completar, el 85 % de estos pequeños negocios todavía no cuenta con un sistema POS, una herramienta que integra hardware y software, diseñada para procesar pagos, registrar ventas y emitir facturas; y el 49,55 % aún no utiliza plataformas digitales como WhatsApp ni redes sociales para comercializar sus productos. Ante este panorama, el gremio viene adelantando varios programas de capacitación, digitalización, educación financiera y acceso al crédito para los tenderos del país, a lo que pronto se sumará la implementación del Plan Tenderos, una estrategia liderada por el Gobierno de Abelardo De La Espriella para impactar la vida de estos emprendedores, avanzar en su sostenibilidad y modernizar su infraestructura física. Según Fenalco, el plan se desarrollará a través de seis ejes entre los que sobresalen innovación e infraestructura tecnológica, seguridad, formación del talento, acceso al financiamiento, modernización regulatoria y territorialización y alianzas. Según Cabal estos ejes “buscan responder de manera integral a los principales desafíos que enfrentan los tenderos y generar mejores condiciones para su productividad, competitividad y sostenibilidad”. Asimismo y con el propósito de fortalecer el emprendimiento y la economía popular como motores de prosperidad, iNNpulsa Colombia ha venido estructurando su estrategia ‘Ruta Milagro’. Una iniciativa que, entre otras cosas, presenta una nueva mirada al desarrollo territorial, permitiendo que las regiones sean protagonistas de su propio avance económico. Mónica Moreno, gerente general de iNNpulsa Colombia, detalló que con la implementación de la Ruta “cada emprendimiento permanecerá vinculado a una red de seguimiento que permitirá monitorear su evolución, identificar señales de crecimiento, estancamiento o deterioro, además de activar nuevas rutas de acompañamiento cuando sean necesarias”.