El Gobierno andaluz ha ofrecido este lunes el balance definitivo del incendio de Niebla (Huelva), que se declar� el 6 de agosto, y ha cifrado en 33.000 el n�mero de hect�reas quemadas seg�n la medici�n realizada a trav�s de sat�lite por parte del programa europeo Copernicus. Aunque la Junta de Andaluc�a hab�a informado previamente de que el �rea afectada superaba las 38.000 hect�reas, finalmente se ha podido concretar la superficie realmente quemada, ya que hay "islas verdes" que han sobrevivido al paso de las llamas. Se trata en cualquier caso del incendio m�s devastador en superficie quemada de la historia de Andaluc�a, por encima del registrado en esta misma zona en 2004. El que se conoci� como incendio de Riotinto afect� a 34.000 hect�reas aunque la superficie realmente quemada fue entonces de 29.867 hect�reas. A diferencia de lo ocurrido este mes de agosto, en 2004 hubo dos v�ctimas mortales, un matrimonio al que el fuego alcanz� en una carretera pr�xima a Las Delgadas, en Zalamea la Real (Huelva). Este verano tambi�n se ha registrado el incendio m�s mort�fero sufrido en Andaluc�a, el de Los Gallardos (Almer�a), en el mes de julio, que provoc� la muerte a 14 personas, todos ellos residentes en los municipios del entorno, principalmente en casas diseminadas en el t�rmino municipal de B�dar. Con respecto al incendio de Niebla, que qued� definitivamente extinguido el 21 de agosto, tras dos semanas activo, el Gobierno andaluz ha aprobado este lunes la declaraci�n de desastre natural con incidencia en el potencial productivo agrario y forestal, lo que permitir� poner en marcha medidas urgentes "que ayuden a la supervivencia socioecon�mica y la viabilidad a largo plazo de las comarcas afectadas de las provincias de Huelva y Sevilla". As�, por ejemplo, se va a activar mecanismos para flexibilizar los requisitos de las subvenciones vinculadas a los programas Feaga y Feader, "impidiendo que los titulares afectados pierdan fondos esenciales o sean penalizados por incumplir criterios t�cnicos debido a una causa de fuerza mayor".En la provincia de Huelva se han visto afectados los municipios de Berrocal, El Campillo, Niebla, Escacena del Campo, La Palma del Condado, Paterna del Campo, Valverde del Camino, Villalba del Alcor, Villarrasa y Zalamea la Real; mientras que en la provincia de Sevilla ha sido afectado Aznalc�llar.Seg�n el balance realizado por la Junta, el incendio arras� extensas superficies de masa forestal que combinaban pinares y �reas cr�ticas de dehesa y monte mediterr�neo de alto valor ecol�gico. "Se constata tambi�n la destrucci�n del potencial maderero y, de forma muy severa, una p�rdida dr�stica en laproducci�n de corcho y de bellota de los montes p�blicos y privados de la zona (especialmente en Berrocal); as� como eucaliptales en explotaci�n (tanto activos como abandonados). Adem�s, la desaparici�n del estrato vegetal deja lossuelos expuestos a una erosi�n inminente ante futuras lluvias oto�ales, haciendo indispensables obras hidrotecnias de emergencia para proteger las cuencas fluviales.El informe dado a conocer al Consejo de Gobierno apunta tambi�n que lafauna local ha sufrido una "fragmentaci�n de h�bitats sin precedentes". Los acotados de caza mayor y menor de los t�rminos municipales afectados registran una p�rdida absoluta de refugio, encames y alimento, "provocando una alta mortalidad directa y el desplazamiento forzoso de poblaciones". En concreto se han visto afectados 34 cotos; 27 en la provincia de Huelva y siete en la de Sevilla.Tambi�n ha quedado afectada la ganader�a extensiva. Ha desaparecido o se ha reducido la cubierta herb�cea y arbustiva de la que se alimenta el ganado, "lo que compromete la campa�a de montanera del cerdo ib�rico y la disponibilidad de sombra para los animales". Los desalojos han generado gastos extraordinarios de evacuaci�n y alimentaci�n en animales y colmenas. En total se han visto afectadas 38 explotaciones de bovino y equino, adem�s de peque�os rumiantes y porcino.De la misma forma ha sufrido da�os el sector ap�cola local como consecuencia de la calcinaci�n directa de asentamientos de colmenas y la desaparici�n casi absoluta del soporte floral mel�fero y arbustivo. "La afectaci�n es de tal magnitud que se deben buscar soluciones viables para la recolocaci�n de las colmenas en aquellas islas verdes o superficies que no se hayan visto afectadas, siempre que sea posible", a�ade el informe. Por �ltimo, el balance hace referencia a la red viaria, que ha sufrido da�os estructurales, precisando que hay pasos de agua, cunetas y firmes de tierra da�ados y parcialmente intransitables. Tambi�n se han producido da�os por la ejecuci�n de cortafuegos, corte o retirada de alambradas, adem�s de da�os a instalaciones y cerramientos ganaderos. Por �ltimo, la p�rdida del potencial productivo forestal-agrario y la destrucci�n de servicios ecosist�micos esenciales (regulaci�n del ciclo h�drico y fijaci�n de carbono) exigen tambi�n una intervenci�n p�blica inmediata.