Efectivos de la Sección Seguridad Vial “Ceibas”, dependiente del Escuadrón 56 “Gualeguaychú” de Gendarmería Nacional interceptaron un cargamento clandestino de fauna silvestre compuesto por 227 aves autóctonas durante un control de rutina llevado a cabo sobre la Ruta Nacional 12, a la altura de la localidad de la localidad de Ceibas, Entre Ríos.

Entre las aces rescatadas había 201 cardenales copete rojo y 26 jilgueros que eran transportados en condiciones de hacinamiento extremo dentro de jaulas y cajas muy reducidas, lo que derivó en el decomiso de los animales, en tanto que el conductor del vehículo quedó supeditado a la causa civil por violar las leyes de protección ambiental.

Estas especies son altamente codiciadas en el mercado negro debido a la belleza de su plumaje y muchos de estos ejemplares sufren heridas graves o mueren antes de llegar a su destino final. Las autoridades provinciales advirtieron que el comercio de aves ornamentales fomenta la desaparición de especies.

Aves silvestres: duro golpe al tráfico y venta ilegal

El procedimiento contó con la inmediata intervención de la Dirección de Recursos Naturales de esa provincia mesopotámica que se encarga de regular la preservación de las especies autóctonas del ecosistema. La tenencia comercial de estos animales silvestres infringe de forma directa la Ley Nacional de Conservación de la Fauna, Los inspectores labraron las actas de infracción correspondientes al conductor implicado en la maniobra ilegal. La normativa provincial vigente establece penas severas y multas económicas altas para los traficantes de fauna silvestre.