Un impactante control policial llevado a cabo por una patrulla de la comisaria de la localidad de Gaiman, Chubut, logró desarticular una banda de 3 cazadores furtivos fuertemente armados, tras interceptar una camioneta que circulaba de manera sospechosa por la Ruta Nacional N°25 de esa provincia patagónica.

Si bien, en un primer momento los delincuentes armados intentaron evadir el retén inicial realizando una peligrosa maniobra de fuga a muy alta velocidad, finalmente, la rápida reacción de las patrullas policiales permitió cercar el vehículo sospechoso tras una persecución cinematográfica que se extendió durante varios kilómetros.

Al revisar minuciosamente la caja del rodado, los uniformados descubrieron un cargamento ilegal de 1000 kilos de carne correspondientes a 16 lomos de guanaco, 15 cuartos de guanaco, 11 paletas de guanaco y 5 pulpas de guanaco ocultas en el compartimento. La matanza clandestina abarcó también especies protegidas, detectándose el acopio de 2 cuartos de ñandú sin ningún tipo de conservación sanitaria.

El millonario contrabando cárnico incluyó 8 cuartos, 6 paletas, 6 lomos, 3 costillares, un vacío y una pulpa de caballo, Toda la mercadería se encontraba escondida de manera precaria entre lonas sucias y plásticos de color negro por lo que fue incautada de inmediato debido a que representaba un riesgo para la salud, ya que las piezas biológicas carecían de sellos de frigoríficos habilitados y no contaban con los certificados de inspección veterinaria obligatorios para el consumo humano.