La declaración indagatoria que Fernando Cerimedo prestó ante la Fiscalía de Bolivia marcó un fuerte contraste con la entrevista televisiva que concedió días después desde el penal de Palmasola, donde permanece detenido con prisión preventiva por 180 días acusado de haber planificado el atentado contra su expareja, la abogada y analista política Nadia Beller. Mientras que ante los fiscales el consultor argentino buscó responder punto por punto sobre su relación con la víctima, su patrimonio y sus vínculos con el Gobierno de Rodrigo Paz, en su aparición pública desde la cárcel endureció el discurso político, denunció una persecución judicial y apuntó directamente contra el vicepresidente Edmand Lara, a quienes responsabilizó de impulsar una causa "armada" en su contra.
Cerimedo compareció de manera voluntaria ante la comisión de fiscales que investiga el presunto delito de tentativa de feminicidio. La audiencia se extendió durante varias horas y estuvo centrada en reconstruir su vínculo con Beller, sus movimientos en Santa Cruz durante los días previos al ataque y el origen de su patrimonio. Según trascendió del expediente y de la declaración difundida por medios bolivianos, el estratega digital negó haber ordenado o financiado el atentado y sostuvo que mantenía una relación sentimental ya terminada con Beller, aunque minimizó ese vínculo y aseguró que nunca convivieron ni compartieron bienes.














