La Sala de Periodistas “Decano Roberto Di Sandro”, ubicada en el primer piso de la Casa Rosada y custodiada de forma permanente por la Casa Militar, fue violentada por desconocidos durante la noche que, sin forzar las cerraduras, revolvieron escritorios y lockers personales y se llevaron elementos de escaso valor, como paquetes de yerba y cajas de leche. Además, según pudo saber PERFIL, fueron abiertos cajones y revisadas distintas pertenencias de los periodistas acreditados. Ante lo ocurrido, los trabajadores de prensa expresaron su preocupación, principalmente por tratarse de una sala ubicada dentro del edificio gubernamental y sometida a controles de seguridad. Según agregó Pablo Varela, periodista de política acreditado en la sede del Ejecutivo, los periodistas se encuentran en contacto con el área de Comunicación para conocer qué ocurrió y qué medidas se tomarán. De momento, no está claro quién ingresó al lugar ni bajo qué circunstancias.

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Tampoco se determinó si se trató de un robo común o si el episodio tuvo alguna otra motivación. La preocupación se da, además, en un contexto particular para la prensa acreditada en Casa Rosada. Desde hace meses, los periodistas deben atravesar controles de seguridad para ingresar al edificio y tienen limitada su circulación por distintos sectores. A partir de la gestión de Manuel Adorni, las medidas comenzaron a profundizarse y continuaron bajo la conducción del actual secretario de Comunicación y Prensa, Fabián Fernández, y del vocero presidencial Adrián Ravier. Dentro de estos controles, para acceder al recinto los comunicadores deben atravesar múltiples filtros, entre ellos control de DNI, escáner de bolsos, detectores de metales y un riguroso registro en la comisaría de acceso. Noticia en desarrollo... MV