El presidente de Esquerra Republicana, Oriol Junqueras, se ha sumado a las críticas prácticamente unánimes de los socios de investidura hacia el Gobierno por su gestión de la crisis migratoria de Ceuta, en particular por su erróneo cálculo de la envergadura de la crisis y por la demora en la reacción y la puesta en marcha de medidas para solventarla. Además, de hacerlo “muy mal”, por su “dejadez durante mucho tiempo”, también ha alertado al Ejecutivo de Pedro Sánchez de que debe “asumir su responsabilidad” en la atención de los migrantes que aún deambulan por la ciudad autónoma y no centrifugarla en las comunidades autónomas a través de un reparto de los migrantes. Si bien Junqueras no se niega a que Catalunya pueda acoger “niños y niñas necesitados”, como pretende el Ministerio de Juventud e Infancia, el líder republicano ha advertido de que “Catalunya, como en cualquier otro país del mundo, no tiene servicios suficientes para acoger infinitamente”.La advertencia de Junqueras es llamativa, por cuanto supone un cambio en la manera de acometer la cuestión migratoria para un partido que siempre ha mostrado su solidaridad respecto al drama de la inmigración, aunque también ha reclamado siempre al Gobierno una corresponsabilidad en la atención y la acogida de la nueva inmigración. Por primera vez, el dirigente republicano ha utilizado el argumento de que en Catalunya no cabe todo el mundo, aunque este argumento se fundamente en la precariedad de los servicios sociales autonómicos. En rueda de prensa desde la sede del partido, Junqueras ha querido remarcar esa tradicional solidaridad, de manera que “si hay un niño o una niña en situación de necesidad, yo no le negaré la ayuda”. Ahora bien, ¿en Catalunya o en cualquier otro país del mundo caben 8.000 millones de personas? No. Seguro que podemos llegar al consenso de que algún límite de capacidad debe haber”, ha explicado. Y “¿en Catalunya hay suficiente vivienda, suficiente transporte y de suficiente calidad, servicios sanitarios, centros de estudios, energía, agua... para acoger infinitamente? No, obviamente”, ha remarcado.El presidente de ERC, Oriol Junqueras, en rueda de prensa para valorar la actualidad política catalana y española. Alejandro Garcia / EFE“Seguro que podemos llegar al consenso de que algún límite de capacidad debe haber”Junqueras ha hecho hincapié en la necesidad de poner límites a la solidaridad de Catalunya por la calidad de sus servicios públicos. “Tenemos servicios públicos estresados, por tanto es evidente que infinitamente no puede ser; de hecho, la palabra 'infinitamente' ya da la idea de que no puede ser, porque algo infinito no cabe en algo que es limitado”. Su alegato tiene, por tanto, dos ideas: “No negaremos la ayuda a un niño que se encuentra en situación de necesidad, pero el Gobierno debe asumir sus responsabilidades, solo faltaría” y que “Catalunya, como cualquier otro país del mundo, no tiene servicios suficientes para acoger infinitamente”.El líder de ERC se ha detenido a censurar la gestión del Ejecutivo central en esta crisis, recordando que “el Gobierno tiene que defender su frontera” y “no puede tener a miles de personas abandonadas en una playa”. En definitiva, “tiene que hacer su trabajo” porque “responsabilidad tiene y mucha” y “lo ha hecho muy mal por mucha dejadez y por mucha dejadez durante mucho tiempo”. “No negaremos la ayuda a un niño que se encuentra en situación de necesidad, pero el Gobierno debe asumir su responsabilidad”Al mismo tiempo, Junqueras no comparte la opinión de Pedro Sánchez cuando exculpa de esta crisis a Marruecos. Para el líder de ERC, el país vecino también tiene responsabilidad en ello porque “es muy difícil de creer que decenas y decenas de miles de personas puedan tomar la decisión colectiva de cruzar una frontera sin que el país del cual salen lo sepa”. A su juicio, “es muy difícil que pase algo en un país como Marruecos sin que su gobierno lo sepa, entre otras cosas porque dedica muchos recursos a intentar controlar su sociedad y a saberlo todo”. Pero también ha albergado la posibilidad de que en el origen de esta crisis se encuentren otros países, como defiende el Gobierno, con voluntad de desestabilizar al Ejecutivo de Sánchez y, de paso a la UE. “Si el presidente del Gobierno tiene pruebas de la implicación de otros países, que no descarto porque si lo dice es que tiene pruebas, seguro que la sociedad española le agradecerá que explique estas pruebas en el Congreso”, ha emplazado.El jefe de filas de ERC, en cambio, no ha querido opinar sobre la posible visita del rey Felipe VI a la ciudad autónoma, como ha anunciado Sánchez, porque “lo que hagan los jefes de Estado de otros países no es cosa mía”, ha zanjado.El PSC avisa a Junqueras de las “tentaciones” de la derecha sobre inmigraciónLas palabras de Junqueras han tenido la rápida réplica del PSC, el partido del Govern de Salvador Illa. La viceprimera secretaria y portavoz de la formación, Lluïsa Moret, le ha instado a no caer en “tentaciones” de la derecha y la ultraderecha respecto a la inmigración. “No podemos caer, desde mi punto de vista evidentemente, en las tentaciones que ponen sobre la mesa otras fuerzas políticas de derecha y ultraderecha. Lo que no va a hacer el PSC es eso. Ahora bien, escuchar a todo el mundo y valorar las palabras del señor Oriol Junqueras, por supuesto”, ha expresado en rueda de prensa.Moret ha admitido que la de Ceuta es una crisis muy compleja en la que es clave trabajar por la cohesión, la integración y la acogida. Moret se ha mostrado a favor de “potenciar la llegada a partir de vías legales” y de defender los derechos humanos, pero ha cerrado filas con la gestión del Gobierno. A su juicio, se han tomado decisiones “en un contexto social absolutamente enrarecido y deliberadamente provocado por la actitud y las conductas de la oposición”.“Desgraciadamente ha quedado retratada la oposición, que en ningún momento ha tenido una voluntad de ayudar, apoyar, sino todo lo contrario, sino echar más leña el fuego, y de alguna manera reforzar las situaciones de confrontación”, ha lamentado Moret.Redactor de la sección de Política. En La Vanguardia desde 2009. Licenciado en Filosofía por la UB y en Periodismo por la URL