En 500 palabras, la polic�a de Aquisgr�n dio cuenta el pasado 7 de agosto de la pirueta sorprendente que hab�a dado una de esas investigaciones policiales estancadas que los norteamericanos llaman �casos fr�os�. Tras 12 a�os de investigaci�n, los germanos hab�an logrado poner rostro gracias a un vestigio gen�tico a uno de los presuntos autores de un antiguo asalto a un banco. E incrustado entre las l�neas del comunicado de la Jefatura aparec�a el nombre de un c�ntabro afincado en Zaragoza al que se identificaba con un nombre de pila y dos iniciales.�Las autoridades han logrado un nuevo �xito decisivo en relaci�n al atraco armado al Pax-Bank de Aquisgr�n cometido en 2014�, arrancaba el comunicado. �Los autores interceptaron a un total de 16 empleados del banco, los amenazaron con armas de fuego y los ataron con bridas; bajo la amenaza permanente de las armas, obligaron a dos de ellos a abrir la c�mara acorazada y huyeron con m�s de 400.000 euros en efectivo [...]. El 24 de julio de 2026, el ciudadano espa�ol Alfredo C. O., actualmente de 70 a�os, fue detenido en Zaragoza; extensas averiguaciones, en particular las trazas de ADN y la estrecha colaboraci�n con las autoridades espa�olas, condujeron a su identificaci�n [...]. Las investigaciones indican que Alfredo C. O. y Lisa D. pertenec�an en el momento de los hechos a una escena populista de izquierda o de extrema izquierda. Alfredo C. O. ya hab�a comparecido ante la justicia penal espa�ola por delitos comparables�.El espa�ol en cuesti�n era un septuagenario c�ntabro llamado Alfredo Casal Ortega. M�s que de �extrema izquierda�, era anarquista. De los de antes, de esa generaci�n de libertarios que llevaba a menudo la revoluci�n en la cabeza y un Astra o una Star en los ri�ones. En su cabeza, Casal no asaltaba bancos, los �expropiaba�.La banda a la que se atribuye el atraco hab�a confeccionado un plan minucioso. La ma�ana del 19 de noviembre de 2014, antes de que la sucursal abriera, cinco o seis asaltantes irrumpieron desde un s�tano situado en la escalera del inmueble justamente en el momento en que una empleada de la limpieza se dispon�a a introducir la llave en la entrada del personal. Eran las siete de la madrugada. Y a punta de pistola, llevaron a la limpiadora y a su colega a la sala de reuniones, las tumbaron boca abajo y las inmovilizaron.Un momento del atraco, difundido por la polic�a alemana.E.M.Luego, solo aguardaron a que fueran llegando el resto de los empleados, a quienes emboscaron, uno a uno, a medida que penetraban confiados en el edificio situado en el n�mero 24 de L�hergraben, en el centro de Aquisgr�n.En solo unos minutos, amarraron a sus diecis�is trabajadores. Nadie se resisti�. Enca�onados por los asaltantes, dos de ellos les franquearon d�cilmente el paso a la caja fuerte y, despu�s de reunir 425.410 euros m�s divisas en efectivo, se dieron a la fuga. Cometieron, no obstante, un error de principiantes. Al emprender la huida, se desprendieron de sus ropas y una peluca rubia.La polic�a las encontr� 100 metros m�s all� del banco, entre los coches estacionados, las introdujo en bolsas de evidencia forense, las precint� y las convirti� en pruebas. Los investigadores no han hecho p�blico en qu� prenda u objeto hall� el rastro de ADN que ahora atribuyen a Casal (tal vez su gorrito o su sudadera verde), ni por qu� tuvieron que pasar doce a�os antes de que aquella huella microsc�pica terminara se�alando al c�ntabro.LA CONEXI�N OKUPA DE BARCELONATampoco han aclarado qu� cruce gen�tico produjo la coincidencia ni qu� cambi� en 2026 para que una muestra conservada desde 2014 dejara por fin de ser an�nima. El 24 de julio, fue detenido en Zaragoza y el 7 de agosto, el viejo anarquista ya hab�a sido entregado por las autoridades espa�olas a Alemania, donde ingres� en prisi�n provisional.En el golpe participaron al menos cinco personas: una mujer y cuatro hombres. Doce a�os despu�s, s�lo dos han sido identificados y ambos se hallan vinculados a Espa�a: el citado Casal y Lisa Sandra Francesca Dorfer, una austro-italiana de 35 a�os en el momento de su detenci�n, que llevaba tiempo movi�ndose en los ambientes anarquistas y okupas de Barcelona. Una requisitoria difundida por la polic�a alemana en 2016 public� ya su nombre completo y la situ� en la misma escena de �extrema izquierda� que el resto de los sospechosos de ese y otros atracos. El diario berlin�s Taz cont� despu�s que los Mossos la detuvieron en abril de aquel a�o en una casa okupada de Barcelona, antes de ser extraditada a Alemania.En junio de 2017, el Tribunal Regional de Aquisgr�n la conden� en firme a siete a�os y seis meses por el asalto. Cumpli� ya aquella pena y actualmente se encuentra en libertad. Durante parte de su condena fue trasladada a Espa�a: en agosto de 2020, organizaciones anarquistas la situaban en el Centro Penitenciario de Wad-Ras, en Barcelona.Mientras permanec�a encarcelada, su caso se convirti� en bandera para sectores del anarquismo insurreccionalista. La Fiscal�a de la Audiencia Nacional contabiliz� en 2017 �seis acciones reivindicativas violentas� en solidaridad con ella.M�S ATRACOS EN EL HISTORIALLa polic�a cree posible que ese mismo grupo de anarquistas entrara dos veces en la sucursal del Aachener Bank, en la calle Sandkaulstra�e, el 20 de mayo de 2009 y el 4 de julio de 2012. El 8 de julio de 2013, se sospecha que cometieron otro robo de una oficina de la misma entidad.El 12 de agosto, investigadores alemanes registraron inmuebles en Berl�n y Brandeburgo en busca de nuevas pistas sobre la autor�a de esos delitos. La orden de registro de Berl�n se dirig�a contra Dorfer: est�n tratando de determinar si particip� tambi�n en los otros golpes. Pero tras llev�rsela a comisar�a, la dejaron libre.Las pesquisas dirigidas por la Fiscal�a de Aquisgr�n condujeron tambi�n en su d�a hasta un anarquista llamado Ad�rito Soares Neto, vinculado igualmente a la escena okupa catalana. El portugu�s hab�a sido se�alado en 2016 como presunto participante en el asalto al Pax-Bank junto a Lisa Dorfer y otros c�mplices. Ten�a entonces 58 a�os y se encontraba en prisi�n preventiva.Soares Neto termin� sent�ndose con ella en el banquillo por el asalto al Pax-Bank. El juicio comenz� en enero de 2017. Pero, a diferencia de Dorfer, el portugu�s fue absuelto y liberado porque la acusaci�n no consigui� demostrar su implicaci�n. Su ADN hab�a aparecido en un destornillador encontrado en la c�mara acorazada, pero los jueces consideraron que aquello no bastaba para situarlo en el atraco.Y aqu� la investigaci�n alemana se cruza con una historia mucho m�s antigua. El portugu�s y Alfredo Casal se conoc�an desde hac�a, al menos, dos d�cadas. El 14 de marzo de 1994 hab�an sido arrestados juntos en Lisboa, acusados de participar en el secuestro de un hombre retenido en una finca de la regi�n de Lous� para exigir un rescate. En octubre de 1995, un tribunal de Coimbra los absolvi� de asociaci�n criminal, pero los conden� por secuestro, robo con violencia y falsificaci�n de documentos: 17 a�os de prisi�n para Casal y 15 para Soares Neto.Cuando la investigaci�n de Aquisgr�n conduce hasta Casal, fija su nombre al de una biograf�a que atraviesa medio siglo de anarquismo, c�rceles, atracos, armas y secuestros.En marzo de 1978 ten�a 22 a�os y cumpl�a condena por robo en la c�rcel de Carabanchel. All� coincidi� con Agust�n Rueda, militante anarquista y miembro de la Coordinadora de Presos en Lucha (COPEL), de la que Casal fue cofundador. Despu�s de que los funcionarios descubrieran un t�nel excavado para preparar una fuga, varios internos fueron sometidos a violentos interrogatorios. Alfredo estuvo entre ellos. Rueda muri� aquella misma noche a consecuencia de los golpes recibidos. La prensa cont� que el c�ntabro presentaba hematomas y que su testimonio acabar�a convirti�ndose en una de las piezas del procedimiento abierto por la muerte de su camarada.Para entonces, Casal hab�a acumulado un expediente penal considerable. El Real Decreto 311/1989 recoge condenas dictadas contra �l por robo con intimidaci�n y toma de rehenes, dep�sito de armas de guerra, falsificaci�n de documentos oficiales y varios robos con intimidaci�n. El 22 de marzo de 1989, el Gobierno de Felipe Gonz�lez lo indult� junto a otros siete presos anarquistas.ASPIRANTE A SUCEDER A ECHENIQUETras cumplir su condena en Portugal, su rastro se vuelve mucho m�s difuso. Durante unos a�os quedan apenas huellas administrativas y referencias dispersas que permiten seguirlo de nuevo por Cantabria y Vitoria. Hasta que, en 2017, Casal reaparece p�blicamente en un escenario inesperado para alguien con semejante biograf�a: unas primarias para elegir al nuevo secretario general de Podemos Arag�n.Pablo Echenique dejaba la direcci�n auton�mica para concentrarse en sus responsabilidades estatales y el veterano libertario present� una candidatura independiente propia, Bases y Principios, para desafiar a Nacho Escart�n y Erika Sanz, que era la candidata del ex dirigente Echenique.Los medios aragoneses publicaron entonces algunas notas donde se recordaba que la militancia activa de Casal se remontaba al franquismo y se enumeraba su heterodoxa vida laboral sin entrar demasiado en su historial penal y su pasado de �expropiador�: administrativo, carpintero, cocinero, comercial, estibador y trabajador forestal.En un v�deo todav�a disponible en Youtube, �l mismo ofreci� adem�s algunos parcos datos autobiogr�ficos. �Tengo 64 a�os y nac� en La Reyerta, un pueblito de Cantabria�, aseguraba. Ah� aparece una anomal�a: la documentaci�n oficial fija su nacimiento el 8 de octubre de 1955, de modo que en septiembre de 2017 ten�a en realidad 61 a�os y estaba a punto de cumplir 62. Es posible que jugara al despiste con la edad porque, por aquellas mismas fechas, sent�a tras su nuca el aliento de los alemanes.Su aventura pol�tica dur� poco. Casal obtuvo 87 votos, apenas el 5,51% de los sufragios. Erika Sanz recibi� 555 y Nacho Escart�n se impuso con 937, el 59,34%. Lo verdaderamente llamativo no es que perdiera las primarias, sino que un anarquista con semejante hoja de servicios aspirara a dirigir un partido. Cierto es que concurri� a las elecciones poniendo por delante semblanzas biogr�ficas que mencionaban su afiliaci�n a la UGT, que es el enemigo natural, reformista y domesticado, de los anarcosindicalistas. Alfredo pretend�a haber cambiado.Cuatro d�as despu�s de su entrega a Alemania, un comunicado publicado en Indymedia reclam� su libertad llam�ndolo simplemente �nuestro compa�ero Alfredo�. El texto presentaba el atraco como una �expropiaci�n� y denunciaba su encarcelamiento como parte de la represi�n contra el movimiento anarquista. A sus ojos, a�n era uno de los suyos.
La �ltima "expropiaci�n" de Alfredo, el anarquista espa�ol de 70 a�os reci�n entregado a Alemania por el atraco de un banco
En 500 palabras, la polic�a de Aquisgr�n dio cuenta el pasado 7 de agosto de la pirueta sorprendente que hab�a dado una de esas investigaciones policiales estancadas que los...






