El Gobierno volvió a postergar la actualización de los impuestos que pesan en las naftas y el gasoil y que debía comenzar a regir desde este lunes. La decisión busca evitar una presión adicional sobre los precios de los combustibles que impacte en la inflación.A través del Decreto 829/2026, publicado este lunes, el Ejecutivo extendió hasta el 30 de septiembre los montos impositivos que rigieron durante agosto. Al mismo tiempo, trasladó formalmente a octubre la aplicación de los incrementos pendientes del Impuesto sobre los Combustibles Líquidos (ICL) y el Impuesto al Dióxido de Carbono (IDC).Según pudo averiguar Clarín de fuentes del Ministerio de Economía, la medida busca acompañar al usuario y sostener el sendero de baja de la inflación. En julio el Índice de Precios al Consumidor (IPC) se aceleró al 2,1%. Las consultoras afirman que perforó el 2% en agosto. El dato se conocerá el jueves 10 de septiembre.La resolución publicada este lunes establece que desde octubre deberían tener efecto los incrementos remanentes correspondientes a las actualizaciones de 2024, 2025 y los primeros dos trimestres de 2026. Sin embargo, en el Ejecutivo evitan anticipar que todo ese aumento vaya efectivamente a trasladarse el próximo mes.El mecanismo establece que los montos fijos del ICL y del IDC deben actualizarse trimestralmente de acuerdo con la evolución del Índice de Precios al Consumidor (IPC). No obstante, el Gobierno viene postergando sucesivamente las actualizaciones previstas por la normativa y, en algunos meses, aplicando solamente una parte. La decisión de diferir los incrementos fue ampliando la distancia entre lo que deberían pagar los combustibles de acuerdo con la actualización establecida por la normativa y lo que efectivamente se cobra.Según un informe de Economía & Energía, en agosto la suma del ICL y el impuesto al CO₂ aplicada sobre las naftas alcanzó los $ 411 por litro, frente a los $ 634 que corresponderían según la actualización prevista. La diferencia es de $ 223 por litro.En el gasoil la distancia es menor: durante agosto se aplicaron $ 328 por litro, mientras que de acuerdo con la normativa el monto actualizado ascendería a $ 410. Son otros $ 82 por litro de diferencia.El último incremento parcial había sido dispuesto por el Decreto 693, del 31 de julio. En aquella oportunidad, el Ejecutivo aumentó una parte de los impuestos para agosto y trasladó a septiembre el remanente. Ahora, a las actualizaciones pendientes de años anteriores se incorpora también la correspondiente al segundo trimestre de 2026 y la fecha vuelve a desplazarse, esta vez hasta octubre.La estrategia, que busca aminorar su impacto en la inflación, tiene como contrapartida una menor recaudación. Economía & Energía estima que solo por las ventas de agosto la aplicación parcial representó US$ 146 millones de ingresos que el Estado dejó de percibir. En los primeros ocho meses de 2026, la pérdida de recaudación estimada por esta política acumuló US$ 1.229 millones
El Gobierno volvió a postergar la suba de impuestos a los combustibles para contener los precios
El incremento que debía aplicarse desde septiembre fue trasladado formalmente a octubre. En el Gobierno aseguran que buscarán minimizar el impacto sobre los consumidores y sostener la baja de la inflación.La demora de las actualizaciones ya tiene un costo fiscal.







