Un pacto de Gobierno, dos interpretaciones. La crisis humanitaria en Ceuta y el previsible traslado de menores migrantes a otras comunidades para descongestionar el colapso de la ciudad autónoma ha forzado la primera revisión del acuerdo de Gobierno PP-Vox en Andalucía, rubricado hace poco más de un mes.

El curso político se ha reabierto este lunes con la primera reunión del Consejo de Gobierno presidido por Juanma Moreno tras las vacaciones de un agosto cargado de tensión política, consecuencia de la entrada irregular de 80.000 inmigrantes a Ceuta. Hasta el momento la crisis, aún por resolver, se ha saldado con 145 fallecidos en las aguas del Estrecho y unos 5.000 extranjeros (las cifras oficiales fluctúan mucho) que permanecen, malviviendo, en las calles y playas de Ceuta, en condiciones muy precarias.

En ese grupo están los menores extranjeros que cruzaron la frontera sin estar acompañados de un adulto, una cifra que tampoco está cerrada, pero que ya ha desbordado las instalaciones de acogida del Gobierno ceutí, siempre por encima de sus capacidades. El problema concreto de estos menores interpela directamente al resto de gobiernos autonómicos -la mayoría del PP- que están obligados a acogerles solidariamente en la medida de posibilidades, en cumplimiento de la última reforma de la Ley de Extranjería.