Uno de los tantos comics que contaban lo que los vecinos aseguraban haber vivido en sus propias casas
Fueron dos semanas en que la tranquila ciudad de Mattoon vivió con miedo a una amenaza invisible. No hubo muertos, heridas graves ni una sustancia identificada, pero decenas de vecinos denunciaron episodios extraños dentro de sus casas y empezaron a creer que alguien los atacaba por las noches.Los relatos se repetían: un olor fuerte que entraba por una ventana, malestar repentino, dificultad para respirar, vómitos o debilidad en las piernas. Cada nuevo caso reforzaba la sospecha de que había un agresor suelto, aunque la policía nunca logró encontrarlo.PUBLICIDADLo extraordinario no fueron solo los síntomas, sino la rapidez con la que el miedo se apoderó de toda la comunidad. Los diarios instalaron la figura de un atacante (máscara incluida), los vecinos salieron a buscarlo y la ciudad empezó a sentir a cualquier olor, sombra o ruido nocturno como una amenaza. Al final, la pregunta no era quién era ese hombre, sino cómo toda una comunidad llegó a creer en él.Las patrullas vecinales comenzaron a recorrer las calles de Mattoon ante el temor de que el supuesto atacante volviera a actuar durante la noche






