Un equipo de buceadores británicos ha descendido hasta 62 metros de profundidad frente a la isla de Wight siguiendo una pista que llevaba años reconstruyéndose entre archivos históricos, mediciones submarinas y antiguos documentos del Almirantazgo. Allí apareció finalmente una estructura partida en dos que permanecía oculta bajo el canal de la Mancha: los restos del HMS Tiger, un buque de guerra de la Royal Navy desaparecido hace 118 años.
La identificación pone fin a una búsqueda iniciada por ProjectXplore, cuyos investigadores llevaban cinco años reuniendo documentación para delimitar la zona donde podía encontrarse el destructor de torpederos. El equipo comenzó las labores específicas de localización en septiembre de 2022 utilizando sonar, magnetómetros y exploraciones mediante buceo. La dificultad añadida era que el barco se había partido por completo durante su hundimiento, por lo que sus dos secciones podían encontrarse separadas sobre un fondo rocoso y próximo a rutas comerciales.
La primera localización llegó en noviembre de 2025, aunque fueron necesarios aproximadamente otros seis meses de inspecciones para confirmar que aquellos restos pertenecían realmente al HMS Tiger. Las dos partes del buque descansan a unos 140 metros de distancia entre sí y mantienen una orientación aproximada de este a oeste. Gran parte de ambas estructuras continúa reconocible, una circunstancia que ha permitido documentar componentes directamente relacionados con los últimos minutos de navegación.








