31/08/2026 a las 06:30h.

La historia de Osel Hita Torres es de esas que cuando escuchas no puedes creer y entusiasmado por los detalles gritas: «¡Merece un documental!». Pues bien, lo tiene. Cómo no va a tenerlo: hablamos de alguien que, con apenas 18 meses, se quedó recluido en un monasterio budista porque hasta el mismísimo Dalai Lama dio su bendición de que se trataba de la reencarnación en la Tierra del Lama Yeshe.

Y así fue hasta los 17 años, cuando decidió romper con todo y huir a Ibiza, donde abrazaría la vida occidental y sus lujos, placeres y tentaciones. Pero, volvamos al principio. ¿Cómo se llega a ser la reencarnación de un lama?

Todo comenzó cuando sus padres, unos hippies ibicencos con siete hijos, decidieron entregar a su quinto retoño, Osel, a un monasterio budista. Años antes, ambos cayeron rendidos ante las virtudes de esta religión cuando el Lama Yeshe y el Lama Zopa visitaron Ibiza. Tanto, que decidieron cambiar de aires, abrazar el budismo y aprenderlo y practicarlo en el sur de España. Allí, en 1985, nació Osel.

Por entonces, Yeshe ya había muerto, pero el Lama Zopa vio en el pequeño a su reencarnación, por lo que convenció a sus padres para llevárselo a la India a tratar de comprobar si sus sospechas eran ciertas.