El seguro de salud vive una etapa de expansión, especialmente, tras la pandemia de Covid-19. Los retrasos en la lista de espera y en los diagnósticos como consecuencia del colapso sanitario derivó en un trasvase de pacientes hacia la sanidad privada. La mayor contratación de este producto y, por ende, el aumento del uso de los seguros que ha desencadenado un repunte de la siniestralidad, sumado a la elevada inflación, han provocado que esta tipología de póliza sea la que más se haya encarecido en los últimos seis años.Con datos del Instituto Nacional de Estadística (INE), desde julio de 2020 -coincidiendo con el fin del estado de alarma en España- hasta julio de este 2026, los seguros de salud acumulan un encarecimiento del 67,6%, incremento muy superior al registrado por otras categorías como vehículos (34,8%) o decesos (37%). En esta referencia temporal, la media del IPC del sector asegurador asciende al 44,4%. El organismo deja fuera de esta clasificación al ramo de hogar, así como el producto para mascotas, que vive un despegue en vertical de un tiempo a esta parte. Esta tendencia también se da al analizar las últimas dos décadas con un avance de precios de más del 215%. Por poner en contexto, la cifra casi cuadruplica la de autos, que sube un 67,2% desde julio de 2006, y casi duplica decesos (116,8%) y la media de seguros (111%). A diferencia de los automóviles, cuyo seguro es obligatorio por ley, cuando una persona contrata la cobertura sanitaria lo hace con la intención de utilizarlo que, a su vez, eleva los costes. Una radiografía similar se produce al comparar con 2008, en el inicio de la crisis económica, como con hace una década, en 2016. En clave interanual, el IPC de julio arroja que el seguro de salud es un 8,9% más caro que hace un año, presionando al alza la media general (6,2%). Mapfre Economics, el servicio de estudios de Mapfre, anticipaba a principios de año unos meses positivos para todas las áreas al calor de la estabilidad macroeconómica y financiera, unas características propicias para la demanda aseguradora. No obstante, el repunte de los precios más acusado como consecuencia de la guerra en Irán puede trastocar dicha previsión. El motor ha sido uno de los que más sufrió tras el fin de la Covid-19 y sumergió a las compañías aseguradoras a una crisis de la que han tardado varios trimestres en recuperarse. Desde Unespa, la patronal del seguro, han depositado grandes expectivas en la póliza de salud y prevén que dé el 'sorpasso' a coches entre 2027 y 2028 por volumen de facturación, tras estimar inicialmente que se produciría este año. Tradicionalmente, el seguro de ruedas suele ser el que mayores ingresos registra, dadas las circunstancias. Según los datos de ICEA recabados por la organización, las primas de salud han crecido ligeramente por encima de motor (6,91% vs. 6,57%) hasta junio. Esto se traduce en un volumen de primas de 7.251 millones frente a 7.787 millones. Ambas se enmarcan dentro del ramo de no vida que, incluyendo, hogar, viajes despunta más de un 5,4%, en contraste con vida, que contabiliza una expansión en primas del 13,45%. De cara a los próximos meses, Pablo Pareles, director de la correduría de seguros Roams Insurtech, anticipa subidas de precios, aunque a mucha menor intensidad. "Algunas compañías aseguradoras ya han alcanzado niveles de prima que consideran rentables y empiezan a mirar más hacia la captación de cuota de mercado que a seguir estirando el precio al máximo, algo parecido a lo que ha ocurrido con los seguros de auto y hogar", subraya. En este contexto, ve razonable alzas de primas de entre el 5% y el 8%. Más común en grandes núcleos de poblaciónUn informe elaborado por Selectra que estudia el perfil de las personas que contratan un seguro de salud en España arroja que el número de personas con seguro privado se ha duplicado prácticamente en los últimos seis años con una penetración que ronda el 33%. "Ha dejado de ser un complemento para convertirse, para una parte de la población, en la respuesta a un sistema público que no logra cubrir la demanda", precisan. Aunque especifican que no todos recurren a una póliza por la misma razón, ni con la misma urgencia, una encuesta realizada entre agosto de 2025 y junio de 2026 a 14.000 personas revela que la mayoría (38%) busca cubrir revisiones y disponer de acceso a consultas con el especialista. Otro 27,7% quiere estar cubierto si pasa algo, un 17,3% evitar esperas y atención rápida, mientras que el 16,9% restante piensa en cobertura para necesidades médicas concretas. La muestra evidencia una mayor representación femenina en la muestra de asegurados y una edad media de 45,4 años, siendo la mediana de 48 años. La diferencia se explica por la presencia de menores: el 13,1% de los asegurados es menor de 18 años. Pero además, la demanda no es homogénea en todo el territorio. Cuatro comunidades autónomas concentran el 70% de las pólizas: Andalucía (19,3%), Cataluña (19,0%), Madrid (16,2%) y Comunidad Valenciana (13,1%). Se da la circunstancia de que son las más pobladas. Además, más de la mitad se concentran en municipios de más de 50.000 habitantes y solamente un 4% de su muestra se ubica en localidades de menos de 2.000 personas.