La información en torno a la operación por la que la Comunidad de Madrid compró el ático de Chamberí va cayendo como un gotero desde las primeras noticias, hace ya un mes. Posteriormente, se conoció que había costado 6,3 millones de euros a las arcas públicas y, unas semanas más tarde, se puso en venta por casi 6,7 millones. Según justificaron entonces, el dinero obtenido de esta venta y otras de la empresa pública Planifica Madrid iría dirigido a la reconstrucción tras los incendios. Sin embargo, todavía se desconoce el detalle de la operación y, ante esta falta de transparencia, Más Madrid ha decidido acudir al Tribunal de Cuentas por lo que consideran un posible “menoscabo” de dinero público.
Según argumentan en su denuncia, si se tienen en cuenta otros posibles gastos derivados de este tipo de compraventas y con estas cantidades de dinero, el precio total de compra —incluidos impuestos y otros posibles gastos derivados como los de gestión— podría acercarse mucho al precio de venta que ha decidido establecer la Comunidad de Madrid, lo que podría conllevar una posible “pérdida patrimonial”, según el escrito. Otro de los puntos por los que ven ese “menoscabo” de caudal público es que se ha adquirido un inmueble “innecesario o no idóneo para la finalidad o necesidad pública”. El motivo es que cuando se conoció la compra, el equipo de Isabel Díaz Ayuso aseguró que el ático se destinaría a “reuniones” oficiales mientras durasen las obras de la sede de la Presidencia en Sol. Sin embargo, el inmueble no puede ser oficina debido a la normativa del Ayuntamiento de Madrid.







