En tierra de nadie
Durante décadas, ciertas experiencias humanas –apariciones marianas, ECM y supuestas posesiones– han quedado en tierra de nadie: demasiado extrañas para la ciencia y demasiado importantes para abandonarlas al sensacionalismo. Álex Escolà-Gascón ha decidido estudiarlas y las aborda en Las fronteras de lo posible (Vergara). No busca demostrar lo sobrenatural, sino averiguar qué puede explicar la ciencia y qué se le resiste todavía. Y mantiene una frontera esencial: “Personalmente creo en Dios y creo que la consciencia humana se encuentra con Dios, pero esa es mi creencia, no una respuesta científica”. Su propuesta no consiste en creerlo todo ni en negarlo por sistema, sino en recordar que el conocimiento avanza cuando se atreve a mirar lo que todavía no comprende.En qué se centran sus investigaciones?
En lo que llamo la ciencia de lo desconocido : fenómenos marginales que, sin embargo, tienen que ver con preguntas humanas esenciales. De dónde venimos, qué es la consciencia, dónde termina la vida o qué significa la muerte.
¿Qué hace la ciencia con aquello que no consigue explicar?
No debería descartarlo. Si algo aparece una y otra vez en la experiencia humana, quizá haya que estudiarlo mejor. La ciencia debe confrontarlo, medirlo y averiguar qué puede explicar y qué no.






