La delegación guatemalteca que asiste a la XXIV edición de la Feria Internacional del Libro de Costa Rica (FILCR), donde Guatemala es invitada de honor ha vivido grandes emociones. Además de mostrarle a los asistentes la gran variedad de títulos, temáticas y tendencias literarias que se cultivan en el país, convivir con algunos lectores de todas las edades y proyectar la cultura guatemalteca, escritores, editores, libreros, artistas y funcionarios han tenido experiencias enriquecedoras.

César Medina, presidente de la Asociación Gremial de Editores (AGEG), asegura que la invitación para que Guatemala fuera el país invitado de honor llegó en un buen momento. Comenta que luego de la pandemia, la FILCR había atravesado un período difícil, debido a que, durante cuatro años no se celebró en la Antigua Aduana, en donde tradicionalmente se realizaba. "La hicieron en dos lugares distintos que estaban lejos del centro de la capital y no eran accesibles", comenta el también representante del Fondo de Cultura Económica en Guatemala. Afortunadamente, se tomó la decisión de volver a celebrar la feria en su espacio original y eso fue un acierto". Además, Medina asegura que la presencia de Guatemala también contribuyó al éxito de la XXIV edición porque despertó expectativas que se vieron satisfechas.