La vicepresidenta del Comité contra la Desaparición Forzada de Naciones Unidas (CED), Carmen Rosa Villa habla en una entrevista con EFE, en Tegucigalpa (Honduras). EFE/ Gustavo Amador
Cuatro décadas después de los hechos vinculados con la llamada Doctrina de Seguridad Nacional, la incertidumbre continúa marcando la vida de numerosas familias hondureñas. No existe todavía una respuesta definitiva para todos los casos ni un mecanismo estatal único que permita conocer con precisión cuántas personas fueron víctimas de desaparición forzada y cuál fue su destino.La experta del Comité contra la Desaparición Forzada de Personas de las Naciones Unidas, Carmen Rosa Villa, advirtió, durante un foro realizado por el 20 aniversario de la adopción por Honduras de la Convención Internacional para la Protección de Todas las Personas contra las Desapariciones Forzadas, que el país aún carece de respuestas definitivas, un registro único de víctimas y una ley de búsqueda pendiente de aprobación.PUBLICIDADVilla puso especial énfasis en un factor que, con el paso de los años, se vuelve irreversible: la pérdida de quienes todavía pueden aportar información sobre los hechos.“Cada año que pasa, algunas de las personas sobrevivientes mueren sin haber recibido nada, ni verdad, ni reparación y sin ninguna explicación”, señaló la experta, al advertir sobre la urgencia de atender las demandas de las familias que continúan esperando respuestas.Para Villa, una desaparición forzada no puede darse por concluida mientras no se esclarezca el paradero de la persona. La obligación del Estado, por tanto, no desaparece con el transcurso de los años ni puede considerarse satisfecha simplemente porque haya pasado el tiempo.PUBLICIDADEn ese escenario, la Ley de Búsqueda de Personas Desaparecidas aparece como uno de los principales pendientes para Honduras.Honduras aún no tiene una respuesta definitiva sobre las víctimas de desaparición forzada vinculadas con la Doctrina de Seguridad Nacional. EFE/Gustavo Amador








