Hace semanas que la lluvia escasea. Se nota en el camino seco y en el polvo que deja suspendido cada vehículo a su paso. La temporada lluviosa comenzó tarde este año y las precipitaciones han estado por debajo de lo habitual en varias regiones del país.Aquí, camino a Xum, se nota en la tierra y en las milpas que poco a poco pierden el verde, amarillean y se quedan sin elotes.Lecturas relacionadasArriba, a poco más de mil metros sobre el nivel del mar, el viento cambia la sensación del calor. Desde Xum, la villa de Cubulco se extiende en un valle rodeado de montañas.Se distinguen sus calles trazadas en línea recta y, entre los tejados, la iglesia en honor a Santiago Apóstol. Hacia las montañas quedan Pachalum y Joyabaj, Quiché, de donde la tradición oral refiere que llegaron los primeros habitantes.En otra dirección está Rabinal, uno de los municipios donde se habla achi' y cuya cabecera está a menos de 20 kilómetros por carretera.Cubulco también tiene sabores con los que se reconoce. Leonardo Antret Reyes lo describe como tierra de duraznos, del atol de zapuyul y del pulique.La distancia parece corta. La que existe entre las palabras es más difícil de medir.Vista panorámica del municipio de Cubulco, Baja Verapaz tomada desde el cerro Xum. Foto Prensa Libre: Esbin GarcíaEn Cubulco, a un sapo le dicen ixpeq; en achi', ukuk. Una olla es b'oj para unos y xun para otros. Un guacal puede ser k'ox o tzima y un pato, patux o xpun. Son algunos de los ejemplos que la Comunidad Lingüística K'ub'ul utiliza para mostrar las diferencias entre ambas formas de hablar.En Xum, sin embargo, ninguna frontera permite distinguirlas.Cerca de la cima permanece una pequeña construcción de adobe con techo de teja. Adentro hay una cruz de madera, veladoras y un espacio marcado por el fuego de ceremonias anteriores.Según pobladores, algunas personas llegan hasta aquí para celebrar ceremonias mayas. En estos días también llegan para pedir por la lluvia. La falta de agua amenaza las cosechas.El cerro guarda además una historia que Antret Reyes, vicepresidente de la Comunidad Lingüística K'ub'ul, conoce desde la tradición oral.Estudiantes del INEB Barrio Magdalena, donde el K'ub'ul forma parte de la vida cotidiana de algunos jóvenes.Foto Prensa Libre: Esbin GarcíaJóvenes del INEB Barrio Magdalena participan en una actividad cívica en Cubulco, municipio donde se reivindica el K'ub'ul como idioma propio.Foto Prensa Libre: Esbin García“Dicen que antes, en la noche, la gente miraba de lejos que sobre el cerro salía un fuego de ocote con muchas chispas, por eso lo llamaron así: Xum”, cuenta.Antret Reyes no llegó al cerro solamente para contar esa historia. Abajo, en Cubulco, dedica buena parte de su trabajo a otra forma de preservar lo que su comunidad considera propio: las palabras.Sobre una mesa coloca vocabularios, libros de relatos, materiales educativos, textos para niños y una gramática. En las portadas se repite un nombre: K'ub'ul.Como técnico pedagógico de campo trabaja con maestros de primaria y personas castellanohablantes en la enseñanza del k'ub'ul. Con los docentes practica, entre otros aspectos, sonidos mayas que no aparecen en el alfabeto español.Una comerciante teje en su puesto del mercado municipal de Cubulco, Baja Verapaz. En estos espacios coinciden personas procedentes de distintas localidades, incluido Rabinal.Foto Prensa Libre: Esbin GarcíaSu argumento tampoco se limita a las palabras diferentes. Asegura que la comunidad hizo estudios en cuatro niveles lingüísticos: fonológico, sintáctico, morfológico y semántico.“Dentro de ese estudio que hicimos nosotros, nos dimos cuenta que no se puede unificar”, afirma.La reivindicación tampoco es reciente. La comunidad sitúa sus primeros esfuerzos organizados en el 2001 y los retomó con mayor fuerza en el 2022, cuando impulsó una petición para que el k'ub'ul sea reconocido como un idioma distinto del achi'.Que existen diferencias entre ambas formas de hablar no está en discusión. Lo que divide a la comunidad y a la Academia de las Lenguas Mayas de Guatemala (ALMG) es qué significan.Una mujer y un niño conversan en k'ub'ul en el parque central de Cubulco, Baja Verapaz.. Foto Prensa Libre: Esbin GarcíaEstudiantes del INEB Barrio Magdalena participan en clase en Cubulco, Baja Verapaz. Una de las alumnas viste indumentaria maya.Foto Prensa Libre: Esbin García
K’ub’ul: qué hay detrás de la búsqueda por ser reconocido como el idioma maya número 23
En Cubulco, Baja Verapaz, buscan que el k’ub’ul sea reconocido como idioma propio; la Academia de las Lenguas Mayas de Guatemala sostiene que es una variante del achi’.








