Las autoridades de Ceuta han detenido este domingo a una persona que había cruzado la frontera de El Tarajal este mismo domingo por la mañana y que pedía no ser devuelto a Marruecos. Tal y como han detallado desde RTVE, esta persona había conseguido llegar a tierra española por la mañana y se había resistido a ser devuelto a Marruecos. Así, frente a los agentes ha gritado en varias ocasiones "¡A Marruecos no!", mientras intentaba evitar a las autoridades policiales. Por ello, ha tratado de escapar de los agentes metiéndose al agua. Pese a todo, una embarcación de la Guardia Civil ha conseguido llevarlo hasta la arena, donde ha sido detenido y finalmente devuelto a Marruecos. En total, ha estado en España poco más de un hora. La situación un mes después de la entrada masiva en la ciudad autónoma sigue siendo muy delicada. El presidente de la Ciudad, Juan Jesús Vivas, insiste en que es necesario que Ceuta recupere "cuanto antes" la normalidad y para ello considera "imprescindible" que el Gobierno "concrete y ejecute" un plan de devolución de las personas que accedieron de manera irregular. Mientras tanto, el Gobierno ha incidido en la necesidad de contar con una serie de espacios en la ciudad para albergar a estas personas que se han negado a regresar de forma voluntaria a Marruecos. Al estar colapsado el Centro de Estancia Temporal de Inmigrantes (CETI), que no solo tiene ocupadas sus 512 plazas sino que también alberga a otras 300 más, el Gobierno habilitó una parcela en la zona de embolsamiento situada en Loma Colmenar e inicialmente concebida para los vehículos que van a cruzar la frontera del Tarajal. Además, se han habilitado varias naves industriales y se barajan otros espacios para seguir dando respuesta a las miles de personas que todavía permanecen durmiendo en la calle —muchos de ellos en el entorno de Loma Colmenar— o en los montes.El sentimiento generalizado de la población ceutí —de unos 85.000 habitantes— se ha ido expresando a lo largo de los últimos días con manifestaciones y concentraciones diarias en las que los ciudadanos han coincidido en dos cosas: reclamar la españolidad de Ceuta y pedir la expulsión de los que entraron. La mayoría de estas acciones se han llevado a cabo de forma pacífica y con la participación de miles de personas, a excepción de un par de situaciones vividas en la playa del Trampolín —donde se concentran centenares de migrantes—, en una de las cuales se prendió fuego a dos sombrillas de la playa que son utilizadas por estas personas como cabañas para dormir.
Detenido un migrante en Ceuta que había conseguido traspasar este domingo la frontera del Tarajal
El hombre ha intentado evitar a las autoridades policiales y ha pedido no ser devuelto a Marruecos.






