Este resumen es generado por inteligencia artificial y revisado por la redacción.(Foto: Museo Pedro de Osma) La sala cuatro del museo Pedro de Osma parece un pequeño templo. En medio de un silencio reverencial, se observan pinturas dedicadas a la vida espiritual de Rosa de Lima: su cercanía con la figura del Niño Jesús, como en un bello óleo anónimo del siglo XVIII (en nuestra portada), sus milagros, sus recorridos por la ciudad virreinal y su preocupación por el cuidado de los enfermos o su defensa de la fe católica. Conforme a los criterios deTipo de trabajo: NoticiasInformación basada en hechos y verificada de primera mano por el reportero, o reportada y verificada por fuentes expertas.