Madrid (EFE).- La comparecencia del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, el próximo jueves ante el pleno del Congreso para informar de la crisis migratoria en Ceuta marca esta semana un comienzo del curso político especialmente agitado por la situación en la ciudad autónoma, que todavía está lejos de recuperar la normalidad.

El lunes concederá una entrevista radiofónica

Aunque inicialmente no estaba prevista ninguna sesión plenaria en la Cámara Baja en la primera semana de septiembre, el alcance de lo ocurrido en Ceuta, con insistentes peticiones de explicaciones al Gobierno tanto de la oposición como de sus socios, ha desembocado en esa comparecencia extraordinaria del jefe del Ejecutivo para dar cuenta de su gestión.

Eso sí, si el líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, dio por abierto el curso ayer en el tradicional acto de su partido de Cerdedo-Cotobade (Pontevedra), el presidente lo hará mediante una entrevista radiofónica este lunes a primera hora, en la que repasará todo lo sucedido este verano, especialmente la crisis que vive Ceuta desde el 30 de julio, así como los retos que el Gobierno de coalición afronta para los próximos meses.

Más allá de las diferencias sobre si se alertó o no de la entrada en Ceuta de más de 70.000 migrantes de Marruecos entre los ministros del Interior, Fernando Grande-Marlaska, y Defensa, Margarita Robles, desde la oposición también se ha puesto en cuestión el papel de Sánchez y sus tres semanas de vacaciones a lo largo de agosto.