El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, comparecerá finalmente el próximo 3 de septiembre ante el Pleno del Congreso para dar cuenta de la gestión del Ejecutivo en la crisis migratoria de Ceuta, tras los graves episodios registrados desde el pasado 30 de julio. La fijación de la fecha culmina un indisimulado pulso en la Junta de Portavoces, donde la pretensión inicial de La Moncloa —que solicitó fijar la comparecencia para el día 9— chocó con la presión de varios grupos parlamentarios, con el PNV a la cabeza. Fuentes jeltzales han exigido que la cita fuera “inmediata” y “sin necesidad de desagendar las comparecencias ya previstas”, una vez declarada la “situación de interés para la seguridad nacional” en la ciudad autónoma.En ese debate interno ha llamado la atención la posición del Partido Popular. Pese a llevar semanas denunciando la inacción del Gobierno ante la emergencia fronteriza, la principal fuerza de la oposición no fijó posición durante la reunión de la Junta: no respaldó la propuesta del PSOE para el día 9 ni apoyó la pretensión del PNV y otros grupos de adelantarla al día 3.Desde el Ejecutivo se ha tratado rápidamente de restar trascendencia al retoque del calendario. El ministro de la Presidencia, Justicia y Relaciones con las Cortes, Félix Bolaños, ha encuadrado la cita del día 3 dentro del despliegue habitual de control parlamentario y ha recalcado a través de las redes sociales que la intervención del presidente a petición propia vendrá precedida por un intenso desfile ministerial: “Antes de ese día, habremos comparecido 9 ministros para dar cuenta de la gestión realizada. Trabajamos para recuperar la normalidad en Ceuta”, ha afirmado Bolaños para matizar la percepción de un repliegue ante sus socios.Sánchez informará “sobre la gestión del Gobierno en relación a los hechos acaecidos en Ceuta desde el pasado día 30 de julio”La comparecencia de Sánchez se producirá bajo el paraguas del mando único activado en Ceuta, que estará vigente en principio hasta el 31 de diciembre. Esta responsabilidad recaerá en el ministro de Política Territorial y Memoria Democrática, Ángel Víctor Torres, encargado de coordinar a once ministerios en permanente interlocución con el gobierno autonómico.Antes que el presidente, la ministra de Sanidad, Mónica García, comparecerá este jueves ante la Comisión de Sanidad del Congreso para informar sobre cómo ha funcionado el sistema sanitario en la ciudad autónoma de Ceuta durante la crisis migratoria. La cita será a las 12.00 horas a petición propia “para explicar las actuaciones que está llevando a cabo el Ministerio de Sanidad” tras la entrada en la ciudad autónoma de miles de migrantes.Pese a que los profesionales sanitarios han denunciado sobrecarga de trabajo para atender a migrantes y ceutíes, la propia García ha negado que exista “colapso”. Durante su visita a Ceuta hace una semana, admitió que la ciudad sufría una situación de “sanidad tensionada” como consecuencia de la avalancha de inmigrantes pero negó que exista “un colapso” y afirmó que “asociar inmigración con enfermedad, delincuencia y peligro es injusto y es xenófobo”.La ministra de Sanidad, Mónica García, comparece este jueves en la Comisión de Sanidad del CongresoTorres ha hecho sus primeras declaraciones tras asumir el encargo de gestionar esta crisis después de casi un mes del asalto a la frontera con Marruecos, en la que se ha avivado la polémica por la situación humanitaria en que viven los inmigrantes que aún deambulan por la ciudad autónoma y las versiones contrapuestas entre el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, y la de Defensa, Margarita Robles, en torno al papel del CNI a la hora de avisar sobre la llegada masiva de inmigrantes los días previos.En declaraciones a la Cadena Ser, Torres se ha posicionado del lado de Marlaska, que sostuvo este martes que no había habido comunicación sobre la envergadura de la llegada que finalmente se produjo. Según sus palabras, “cada día se reporta la situación” de Ceuta y, si bien había habido un aumento de las entradas de unos mil inmigrantes por día en las jornadas previas al asalto, “en ningún caso hubo una comunicación de que íbamos a tener una llegada de miles de personas”.Lee tambiénEl ministro de Política Territorial ha recordado que la versión ofrecida por Marlaska “fue una respuesta prácticamente in situ a la intervención de la ministra” Robles en el Congreso, y que “si hubiéramos tenido constancia” del advenimiento de una avalancha como la que se produjo el pasado 31 de julio, “la actuación tendría que haber sido otra”.Torres ambién ha hecho una cierta autocrítica sobre la gestión del Ejecutivo central. Si bien ha remarcado el éxito de que en solo 48 horas la gran mayoría de los inmigrantes que cruzaron la frontera fueran devueltos, “el 90% o el 95%”, según ha cifrado, “siempre las cosas pueden ser mejorables, pero no es sencillo enfrentarse a una crisis como esta”.Aun así, Torres no comparte las críticas de la oposición y sostiene que “el Gobierno no ha abandonado a Ceuta”. Y ante la urgencia de la ciudad autónoma por recuperar la normalidad, el titular de Política Territorial se ha mostrado comprensivo: “Entiendo a Ceuta, sus quejas, pero hemos venido a solucionar esto”.Según las cifras que maneja el Gobierno, se han podido filiar -tomar o registrar los datos personales y de identidad de una persona- unos 1.800 inmigrantes mayores de edad y otros 1.410 menores, “pero quedan otros muchos sin filiar”, según Torres, que deambulan por las calles de Ceuta.Redactor de la sección de Política. En La Vanguardia desde 2009. Licenciado en Filosofía por la UB y en Periodismo por la URLRedactor de la sección de política tras una década cubriendo la actualidad de Madrid entre 2011 y 2022. Antes en Microsoft News y el diario Metro