Pañuelos, camisetas deportivas de fútbol y beisbol venezolanos, cualquier otra transparencia que gritara playa y banderas amarillo azul y rojo (con estrellas blancas) se impusieron en la fiesta naranja de Rawayana la noche de este sábado 29 de agosto en Guayaquil, en su presentación en el Coliseo Cerrado Voltaire Paladines Polo.Su esperado espectáculo Dónde es el after arrancó a las 20:40 con un short film de cinco minutos que reafirmó la esencia de su show: una noche de farra inolvidable, más que un mero concierto, que se extendió por tres horas.El escenario se decoró justamente como la sala VIP de un club en un destino caribeño, con sillones naranjas, macetas y una mesa en el medio, mientras la pantalla gigante imitaba un ventanal con dirección al mar. Mientras tanto el cantante Alberto ‘Beto’ Montenegro se desplazaba descalzo en el área, en medio de las bailarinas que se comportaban como su invitadas invitadas en este club elevado.PublicidadLa primera parte del recital la agrupación la dedicó principalmente a interpretar las canciones de su última producción, como el nombre de su tour, como Soltero, Naguará, La noche que no había Uber, Reyimiller, 30 K, Cimarrón, que intercaló con otros hits, como Soltero, Dame un break, Me pasa (Piscis), 911.Entonces desde el escenario se despedían luces naranjas que iluminaron el interior del coliseo como un atardecer en la playa, al mismo tiempo las pulseras LED de los asistentes se encendían con este tono.El siguiente segmento estuvo animado con las canciones de sus anteriores producciones, como Véngase I, Funky Fiesta, Binikini, Feriado, Hora Loca. PublicidadPublicidadEn el siguiente, espacio Beto envió un saludo “para la gente de La Guaira (Venezuela) y Colombia, de esta nos vamos a levantar”, en referencia a las víctimas de los terremotos en ambos países. A continuación, la audiencia se paralizó unos minutos luego de la interpretación de A mimir, cuando se apagaron los luces del escenario y el coliseo. Con las linternas de los teléfonos los asistentes revelaron que los músicos se filtraron entre el público. Entonces Beto, se vistió con abrigo con capucha tricolor para dar un mensaje especial: recordar que todos pueden ayudar a los hermanos colombianos y venezolanos donando a su Fundación El After.Sin duda también fue el momento más especial del concierto, cuando entonaron Tonada por ella, inspirada en su tierra natal.Después cambiaron su vestuario, que era todo de blanco a las camisetas de equipos ecuatorianos (Barcelona, Emelec y la selección). Los músicos se movieron hacia la primera localidad del recinto, en medio del público, dónde tocaron Conga y departieron con los fanáticos a su alrededor inmediato. A continuación los artistas se acomodaron tras una especie de barra elevada donde animaron su rumba como djs. El ánimo se repotenció con High, pero cuando finalizó el tema el grupo mantuvo el espíritu de discoteca con una mezcla electrónica tropical. Ese mix incluyó hits tropicales de reconocidos intérpretes como Juan Luis Guerra , a la vez que las bailarinas soplaron burbujas en el lugar. “Muchísimas gracias Ecuador por darnos casa a tanto venezolanos”, recalcó el músico y, tras una hora de remixes intercalando más canciones (como Veneka, Domingo familiar, Coronando, Qué rico PR!, Se presta), regresaron a la tarima principal para dar paso a la parte final del show, a las 23:00, con un nuevo cambio de vestuario. La noche cerró con Como de sol a sol, Malportada, Amor de contrabando y las más famosas de las redes sociales: Inglés en Miami y Se vienen cositas. (E)Publicidad
Rawayana convierte Guayaquil en una fiesta caribeña con tres horas de rumba: “Muchísimas gracias Ecuador por darnos casa a tanto venezolano”
Beto Montenegro lideró un show cargado de éxitos, homenaje solidario y mezclas tropicales ante miles de fanáticos en el Voltaire Paladines Polo.
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