Las altas temperaturas no fueron excusa para que cientos de guayaquileños se ubicaran en las aceras de la avenida Malecón Simón Bolívar para disfrutar del desfile comunitario ‘Esto es Guayaquil’.El evento cerró los recorridos masivos por vías del Puerto Principal este 25 de julio.El pregón que congregó a bandas independientes y colegios se sumó a los festejos por los 491 años de proceso fundacional.PublicidadUn recorrido lleno de música y tradiciónEl recorrido, que fue coordinado por la dirección de Vinculación del cabildo porteño, arrancó en la intersección de las avenidas Malecón Simón Bolívar y Olmedo, sector de la Bahía, en dirección hacia la zona norte.Entre el sonido de las bandas estudiantiles, las comparsas y el entusiasmo de cientos de asistentes, el centro de la ciudad volvió a convertirse en el escenario principal de las fiestas julianas la tarde de este sábado.Tras un desfile de carros alegóricos que recorrió la avenida 9 de Octubre, los ciudadanos se trasladaron al Malecón Simón Bolívar para disfrutar de más baile y color.PublicidadPublicidadFamilias enteras, adultos mayores, turistas y jóvenes se desplazaron entre una actividad y otra con banderas celestes y blancas en las manos.El protagonismo de las bandas y bastonerasCuando los primeros acordes resonaron sobre la vía Malecón, el ambiente cambió por completo. Las bandas musicales interpretaron canciones emblemáticas de la ciudad como Guayaquileño, madera de guerrero, Guayaquil de mis amores y otros temas tradicionales que fueron coreados por el público.El sonido de trompetas, bombos, redoblantes y platillos acompañó el paso de las delegaciones mientras los asistentes respondían con aplausos y levantaban sus teléfonos para registrar cada presentación.Las bastoneras fueron, una vez más, protagonistas del recorrido.Sus coloridos trajes, las faldas llenas de brillo, los peinados cuidadosamente elaborados con brillantina y las coreografías sincronizadas despertaron la admiración del público.Cada giro del bastón y cada formación arrancaban ovaciones de quienes seguían el desfile desde las aceras.PublicidadEl entusiasmo también se reflejó en los propios participantes. Niños, adolescentes y jóvenes desfilaron con sonrisas amplias a medida que avanzaban por esta calle ícono del centro de la urbe.“Esto es Guayaquil”, repetían varios espectadores mientras observaban el paso de las bandas y comparsas. Otros coincidían en que “el color es lo verdadero de Guayaquil”, al destacar que la alegría de los jóvenes, la música y las expresiones culturales son las que mantienen viva la identidad porteña.Con el paso de las delegaciones y la caída de la tarde, se cierra una jornada de desfiles en la ciudad con familias aplaudiendo y ciudadanos marchando con orgullo por la ciudad que los vio nacer o que los acoge desde hace décadas. (I)